Nefi y el Ser Un Seguidor Eficaz

Christopher J. Peterson

Christopher James Peterson (petersonj@ChurchofJesusChrist.org) es el director del Seminario Mayor en Farmington, Utah.

“¿Quién es el líder más grande que ha existido?” y ¿Quién es el seguidor más fiel que ha existido?” preguntó Stephen W. Owen, quien en abril de 2016 fungía como Presidente General de los Hombres Jóvenes. La respuesta a ambas preguntas, dijo él, es Jesucristo. “Él es el líder más grande porque Él es el seguidor más fiel. . . . A la vista de Dios, los líderes más grandes siempre han sido los seguidores más fieles”.[1]

Como educadores de religión, se nos han dado varias oportunidades para dirigir, ya sea en nuestras facultades o en nuestras aulas. Quienes buscan mejorar su capacidad para dirigir tienen acceso a innumerables libros, conferencias, artículos, seminarios en línea y otros recursos. Un recurso crucial, pero no valorado, que podemos usar para aprender y desarrollar nuestro liderazgo es El Libro de Mormón.

El Libro de Mormón fue escrito por y para colonizadores, reyes, profetas, jueces y generales. Desde Nefi hasta Moroni, fueron líderes los personajes principales del libro. Sus éxitos y sus fracasos, al igual que su compromiso de ser dirigidos por Dios, les brindaron experiencias de liderazgo muy valiosas, muchas de las cuales fueron preservadas para el beneficio de las generaciones futuras. Sus decisiones siguieron un patrón que se puede estudiar y emular. A pesar de ello, el Libro de Mormón, sorprendentemente, no es considerado como fuente de recursos sobre el liderazgo.

Los elementos de muchos estilos modernos de liderazgo como: liderazgo transformador, humilde, ético, y de servicio, se pueden encontrar mediante una lectura cuidadosa del Libro de Mormón.[2] Aunque cualquiera de las filosofías del liderazgo ya han sido analizadas, este artículo se enfocará en la teoría de ser seguidores y la forma en que ser seguidores eficaces lleva a un mejor liderazgo.

El propósito de este artículo es doble. Primero, usando las investigaciones actuales sobre el liderazgo y las experiencias de Nefi y su familia, demostraré cómo el llegar a ser un seguidor eficaz nos puede ayudar a ser mejores líderes. Segundo, mostraré que el Libro de Mormón es un recurso legítimo y valioso para el desarrollo del liderazgo. El Libro de Mormón no fue preservado para enseñar los estilos de liderazgo modernos, y su utilidad no depende de la forma en que se conecte o no a estas teorías del liderazgo. Sin embargo, un análisis de las prácticas y cualidades de liderazgo mostradas por los líderes en el Libro de Mormón podría inspirar a los educadores de religión a acudir con frecuencia al Libro de Mormón en busca de guía sobre el liderazgo.

La Teoría de Ser Seguidores

En casi todos los casos, los líderes justos en el Libro de Mormón decidieron obrar como lo hicieron debido a que eran seguidores de Jesucristo. A esta idea, el ser líderes actuando al mismo tiempo como seguidores, se le conoce como la habilidad de ser seguidores,[3] y es un campo en expansión en el estudio del liderazgo. Debido a que los líderes en el Libro de Mormón fueron seguidores comprometidos del Salvador Jesucristo, fueron más eficaces en su liderazgo. Su habilidad para seguir determinó su liderazgo.

El estudio moderno del liderazgo comenzó a principios de los años 1900, pero no fue sino hasta 1980 que se empezó a estudiar más seriamente, y hasta esta última década ha sido reconocido como un campo de estudio legítimo.[4] Robert Kelley, una de las voces principales en darle credibilidad al estudio de la habilidad de ser seguidores, definió a un seguidor como: “alguien que sigue un curso de acción en común con un líder para lograr un objetivo organizacional”.[5] Dijo que los seguidores son más eficaces cuando entienden sus propias limitaciones al compararlas con la autoridad del líder y contribuyen al éxito de la organización mediante su responsabilidad, toma de decisiones adecuadas, el uso de valores fuertes y el diálogo abierto. Los seguidores hacen mucho más que caminar detrás. Son participantes pro-activos en el logro de la visión de un líder.

Los estudios recientes han intentado enfatizar la naturaleza dual de los roles de líder y seguidor. James Maroosis, un profesor de liderazgo en la Universidad Fordham, comentó: “No hay líderes que no sean seguidores, ni seguidores que no sean líderes, ambos necesitan saber a qué y cómo seguir”.[6] El autor Ernest Steech señaló que los puestos de liderazgo y de seguidores “pueden ser ocupados, en ocasiones, por la misma persona en los grupos de trabajo, equipos u organizaciones”.[7] Quienes están en posiciones de liderazgo que no hayan desarrollado la capacidad de seguir bien son, en el mejor de los casos, menos eficaces y, en el peor de los casos, un detrimento para su organización.

Para algunos, la idea de ser seguidores está ligada a palabras como: pasivo, débil y conformista. Sin embargo, no todos los seguidores son iguales. Así como hay distintos niveles de liderazgo, también hay múltiples etapas en los seguidores. Existen varios modelos,[8] pero el modelo de Kelley empieza con un grupo al que llama “seguidores eficaces”.[9] Este seguidor es “muy participativo [y un pensador analítico que]. . . . cuando es necesario, discrepa valientemente, comparte el crédito, admite sus errores y habitualmente muestra muy buen juicio”.[10] Su modelo incluye otros cuatro tipos de seguidores, cada uno de ellos con un grado menor de efectividad.[11] El tipo de seguidor que usted sea tiene más que ver con su decisión que con su habilidad. Trabajar para desarrollar seguidores más efectivos en una organización proporciona el doble beneficio de crear una fuerza laboral más productiva y desarrollar a futuros líderes.

La Capacidad de Seguir vs el Discipulado

Aunque [en el idioma inglés] el término seguidores se usa en el Nuevo Testamento (ver Efesios 5:1; 1 Tesalonicenses 1:6) y en el Libro de Mormón, (ver 2 Nefi 28:14; Alma 4:15; Helamán 6:5 y Moroni 7:3) para describir la relación del hombre con el Señor, una palabra relacionada de uso más común es discípulo.[12] El presidente James E. Faust enseñó que la palabra discípulo “resalta la práctica o el ejercicio. . . . ¿Qué es el discipulado? Básicamente en obediencia al Salvador”.[13] La invitación del Salvador a sus discípulos siempre ha sido la misma: seguirlo.[14] Los seguidores y los discípulos eficaces participan en un proceso de aprendizaje que involucra cierto elemento de disciplina, trabajo y moralidad. Es útil estudiar la forma en que los principios del seguimiento se relacionan con lo que el Señor ha revelado acerca del discipulado.

Sin embargo, existen diferencias importantes entre el seguimiento y el discipulado. Entender estas diferencias aclarará el rol de ser seguidores en las escrituras. Primero, ser un discípulo de Jesucristo incluye un elemento de adoración que es crucial en un contexto religioso y que no existe en las relaciones efectivas entre seguidores y líderes. Segundo, debido a que creemos que el Señor es perfecto y que sus caminos y pensamientos son más altos que los nuestros (véase Isaías 55: 8-9), lo seguimos con mayor confianza que cuando intentamos seguir eficazmente a un líder mortal.

Observar nuestro discipulado a través de la lente del seguimiento nos puede ayudar a reflexionar en qué tipo de discípulos somos. ¿Puede el Señor confiarnos responsabilidades y oportunidades mayores porque hemos probado que podemos ser seguidores eficientes? Podría decirse con justicia que todo el propósito de nuestra existencia mortal, el propósito del discipulado, es aprender a seguir al Señor de manera eficaz.

La Oportunidad Especial de Nefi para Dirigir

Se entiende mejor la forma en que Nefi fue un seguidor en el contexto de la oportunidad que tuvo para dirigir y la forma en que él vio ese liderazgo. Nefi escribió sus experiencias décadas después de que sucedieron. Declaró que parte de su propósito al escribir era “hacer un relato. . . . [de su] reinado y ministerio” (1 Nefi 10:1). Solamente en un capítulo (2 Nefi 5) se describió así mismo como líder, en forma oficial en su familia, grupo o la comunidad. Entonces, ¿porqué dijo que haría un relato de su reino y ministerio? Nefi comprendió que ser líder no se limitaba a una posición formal y que estaba dirigiendo al pasar por todas esas experiencias. Este es uno de los rasgos del liderazgo eficaz. Entender la forma en que Nefi consideró la función de su padre como profeta y patriarca, la manera en que los hermanos reaccionaron a los esfuerzos de Nefi por ser un seguidor eficaz, nos ayuda a ver como el seguimiento eficaz conduce al liderazgo más eficaz.

Lehi—Patriarca y Profeta

Desde el comienzo de su registro, Nefi aclaró que él no era el líder. Muchas de sus decisiones se motivaron por el respeto al liderazgo de su padre. Se subordinó a Lehi porque era su padre y uno de los profetas (ver 1 Nefi 1:4). La revelación referente a la destrucción de Jerusalén le fue dada a Lehi, no a Nefi. Algún día Nefi actuaría como el Profeta para el pueblo del Señor. Sin embargo, inicialmente, él reconoció que su padre ocupaba ese papel. A propósito incluyó episodios que muestran a su padre: guiando a la familia (ver 1 Nefi 1:4-5), corrigiendo (ver 2 Nefi 1:14), recibiendo revelación continua (ver 1 Nefi 3:2; 7:1; 8:2-33; 16:9 y 18:5), y cumpliendo con sus obligaciones patriarcales como jefe de la familia (ver 2 Nefi 1-4). El ejemplo de las cualidades del liderazgo positivo que dio Lehi, prepararon a Nefi para servir más eficazmente y le dieron un modelo a seguir.

Nefi incluyó incidentes en la historia que demostraron sujeción al liderazgo de su padre. Por ejemplo, cuando trató de ayudar a su familia a obtener alimento hizo lo que pudo, al preparar un nuevo arco y flecha, pero se abstuvo de hacer lo único que creía que estaba fuera de su autoridad; obtener revelación para todo el grupo. Dirigiéndose a su padre, le pidió que pidiera al Señor a nombre de la familia (ver 1 Nefi 16:23). Nefi aprovechó esta oportunidad para apoyar el liderazgo de su padre.

Aunque los esfuerzos de Nefi para dirigir con frecuencia frustraron a sus hermanos mayores, no hay evidencia de que Lehi se sintiera amenazado por Nefi. Lehi siguió confiando en Nefi para cumplir las asignaciones difíciles y lo felicitó por ser un seguidor eficiente (ver 1 Nefi 3:8; y 2 Nefi 1). Al cumplir los mandatos del Señor, Nefi actuó simultáneamente como seguidor y como líder, que es un reto difícil. El autor Ira Caleff dijo: “Moverse con fluidez entre estos roles y permanecer consistentes en la forma en que tratamos a los demás, es un arte”.[15] En parte, Nefi pudo hacerlo porque el liderazgo de Lehi le dio la oportunidad de ser un mejor seguidor y lo preparó para su propia oportunidad de dirigir.

Las Tensiones Creadas por el Liderazgo de Nefi

El liderazgo de Nefi fue motivo de serias contenciones para sus hermanos mayores que pudieron haber visto su deseo de seguir eficazmente, como una sediciosa jugada de poder. Culturalmente, así como en las escrituras, el hijo primogénito debía recibir como herencia: una porción favorable en tierras y el derecho para dirigir.[16] Brandt Gardner dice que en el texto, “Nefi continúa describiendo situaciones en las que viola la expectativa cultural”.[17] Lamán y Lemuel sabían muy bien que la cultura dictaba que ellos debían dirigir y creían que Nefi estaba desafiando esa costumbre y dijeron: “Nuestro hermano menor piensa gobernarnos, y nos ha sobrevenido mucha angustia por causa de él. . . . Porque he aquí, no queremos que él sea nuestro gobernante; pues a nosotros, sus hermanos mayores, nos corresponde gobernar a este pueblo” (2 Nefi 5:3). Si Nefi hubiera tratado de usurpar el poder y evitar el liderazgo de sus hermanos, entonces la ira de Lamán y Lemuel habría estado justificada.

Parte del problema fue que Lamán y Lemuel no entendieron la importante relación entre el liderazgo y el seguimiento. Si hubieran sido mejores seguidores, la habrían visto muy fácilmente. Cuando la familia viajaba en el mar y Lamán y Lemuel, entre otros, empezaron a portarse de una manera desagradable ante el Señor, Nefi no lo aceptó y valientemente les recordó a sus hermanos lo que se esperaba de ellos. Su preocupación era la seguridad de los que iban en el barco (ver 1 Nefi 18:10). Sin embargo, “no escucharon su preocupación por su bienestar, sino más bien su presunción”,[18] y enojados contestaron: “No queremos que nuestro hermano menor nos gobierne” (1 Nefi 18:10). Lamán y Lemuel fueron muy sensibles en su posición de liderazgo. Nefi no dijo nada que indicara autoridad sobre ellos, pero lo único que vieron fue un hermano menor amotinado.

Aunque Lamán entendía que tenía derecho a gobernar, parecía no tener la responsabilidad para gobernar.[19] Esta falla es decepcionante porque Lamán tenía la capacidad de dirigir. John Maxwell, un reconocido consultor en liderazgo y autor dijo: “La verdadera medida del liderazgo es la influencia”.[20] Lamán tuvo mucha influencia sobre Lemuel “porque se dejó llevar por las palabras de Lamán” (1 Nefi 3:28). También tuvo una influencia similar sobre los hijos de Ismael (ver 1 Nefi 16:37). Sin embargo, usó esa influencia de manera que retrasó el progreso de su familia. Murmuró contra los mandamientos de Dios pues dijo que eran difíciles, pero Nefi oró para obtener un testimonio de ellos. Lamán quiso renunciar a obtener las planchas después del primer intento, en tanto que Nefi se rehusó a hacerlo. Lamán se quejó por la falta de alimento, mientras Nefi animó a su familia a ser fieles. Las decisiones de Lamán como seguidor afectaron el tipo de líder que llegaría a ser cuando, al final, él y Nefi se separaron.

Si bien el liderazgo de Nefi fue aprobado por la autoridad divina (un punto que sus hermanos decidieron ignorar), estuvo condicionado a su efectividad como seguidor: “Y según tu guardes mis mandamientos, serás puesto por gobernante y maestro sobre tus hermanos” (1 Nefi 2:22). En contraste, a Lamán y Lemuel un ángel les dijo “¿No sabéis que el Señor lo ha escogido para ser gobernante sobre vosotros, y esto a causa de vuestras iniquidades?” (1 Nefi 3:29). La oportunidad de Nefi para dirigir y la descalificación de sus hermanos para dirigir estuvieron unidas directamente a su capacidad para ser seguidores eficaces de Dios.

El Seguimiento de Nefi

Nefi ejemplificó constantemente las características esenciales para ser un seguidor eficaz mencionadas anteriormente. Ahora veremos los casos específicos en los que demostró ser un seguidor eficaz, lo que nos permitirá ver cómo la habilidad de Nefi para seguir, simultáneamente le enseñó a dirigir eficazmente en ese entonces y lo preparó para sus futuras oportunidades de liderazgo.

Muy participativo

Los seguidores eficaces buscan ser parte de la solución. Ven el panorama completo y pueden obtener resultados sin que se les diga exactamente que hacer.[21] Siguen las pautas que se les dan, y diligentemente tratan de cumplir con su tarea. No se desaniman cuando enfrentan contratiempos y no dan excusas.

Liderazgo Eficaz:

  • Muy participativo
  • Pensador analítico
  • Discrepa valientemente
  • Comparte el Crédito
  • Admite sus errores
  • Habitualmente muestra buen juicio

Cuando se le asignó una tarea difícil, Nefi respondió: “Iré y haré lo que el Señor ha mandado” (1 Nefi 3:7). Es interesante ver que el Señor no les reveló en ese momento cómo cumplir exactamente esa tarea. Les permitió que siguieran buscando inspiración y actuaran. Cuando sufrieron un fracaso, y deseaban renunciar, Nefi los animó a seguir trabajando. “no descenderemos hasta nuestro padre en el desierto hasta que hayamos cumplido lo que el Señor nos ha mandado” (1 Nefi 3:15). Chris Musselwhite estaba describiendo a los seguidores como Nefi cuando dijo: “hacer lo que debe hacerse demuestra que se entiende el panorama completo y se trabaja hacia el”.[22] Nefi fue un recurso útil para su padre y para el Señor porque entendió la visión de lo que estaban tratando de cumplir y trabajó con diligencia para lograrlo.

Poco después, cuando la familia estaba sufriendo por la falta de comida, Nefi, otra vez, tomó la iniciativa. Mientras su padre y sus hermanos se quejaban de la situación (ver 1 Nefi 16:20), Nefi se puso a trabajar (ver 1 Nefi 16:23). Como resultado, pudo recibir la guía adicional y salvar a su familia. Debido a que Nefi fue un seguidor muy participativo, pudo ayudar a dirigir a su familia a la tierra prometida.

Pensador Analítico

La capacidad de pensar analíticamente sin ser crítico es clave para una efectiva colaboración. Cuando se enfrentan a desafíos los seguidores tratan de encontrar la mejor respuesta. A la capacitación, la instrucción y las peticiones de los líderes se les da cuidadosa atención y valoración. En lugar de aceptar la opción fácil, los seguidores efectivos se esfuerzan mentalmente por encontrar nuevas soluciones.

A medida que Nefi era enseñado por ángeles y el Espíritu Santo, sus respuestas a las preguntas demostraron un esfuerzo sincero por aprender y un nivel profundo de observación. Mucho de lo que Nefi aprendió fue en respuesta a que el ángel le dijo “¡MIRA!”, y a su propio esfuerzo de pensar analíticamente (ver 1 Nefi 11:8, 12, 19, 24, 27, 30-32; 12:1, 11; 13:1; 14:11, 19). Cuando no entendió algo por completo, Nefi respondió expresando su confianza en lo que ya sabía y admitiendo su falta de entendimiento (ver 1 Nefi 11:17). “Sé que [Dios] ama a sus hijos; sin embargo, no sé el significado de todas las cosas” (1 Nefi 11:17). Esta actitud le permitió recibir las respuestas que necesitaba y compartir con su familia lo que había aprendido.

A medida que los seguidores se esfuerzan para pensar analíticamente y adquirir una mejor comprensión, un líder no siempre tiene la libertad, o así lo decide, de dar todas las razones para sus peticiones. Esta es una de las pruebas verdaderas para los seguidores. James Maroosis explicó que: “hay algo que el líder aporta a la relación, que el seguidor no sabe, que el seguidor no puede ver o no verá”.[23] Por ejemplo, cuando el Señor le mandó a Nefi que hiciera un segundo grupo de planchas para registrar la historia de su pueblo, Nefi reconoció que “el Señor me ha mandado hacer este estas planchas para un sabio propósito suyo, el cual me es desconocido. Pero el Señor sabe todas las cosas” (1 Nefi 9:5-6). Los seguidores eficaces no obedecen a ciegas todas peticiones de sus líderes, pero entienden que hay cierta información que los líderes no siempre podrán compartir.

Discrepa Valientemente

Los líderes necesitan personas cercanas a ellos que reconozcan cuándo puedan estar equivocados y estén dispuestas a decirselo. Los seguidores eficaces ayudan a sus líderes a reconocer que un método específico puede ser perjudicial para el grupo, el líder o la meta, o cuando el método es simplemente inmoral. Los seguidores eficaces hacen esto no para criticar a sus líderes sino porque se preocupan por el éxito del grupo. Esto les da a los líderes la oportunidad de re-pensar sus decisiones y hacer los cambios o para ayudar a sus seguidores a entender las razones de sus decisiones.

Nefi siguió a su padre y al Señor, pero también debió haber sido guiado por Lamán y Lemuel. Por ser sus hermanos mayores, tenían la responsabilidad de cuidar el bienestar físico y espiritual de su familia. En lugar de hacerse a un lado cuando ellos fallaron en estar a la altura de sus obligaciones familiares, Nefi les dijo: “He aquí, vosotros sois mis hermanos mayores y ¿cómo es que sois tan duros de corazón. . . . que yo vuestro hermano menor, tenga que hablaros, sí, y daros el ejemplo?” (1 Nefi 7:8). Nefi esperaba que su discrepancia ayudara a sus hermanos a comprender el peligro de su decisión (ver 1 Nefi 7:15). Inicialmente se enojaron por sus palabras, aunque finalmente reconocieron que Nefi tenía razón (ver 1 Nefi 7:20-21).

Aunque el Señor le dijo que matara a Labán, Nefi no obedeció sin pensarlo. Más bien, expresó abiertamente su preocupación. Esto hizo que el Señor tomara la oportunidad de explicar el por qué era necesaria esa acción. Nefi entendió. Por lo tanto obedeció confiadamente la voz del “Espíritu” (ver 1 Nefi 4:18). Si no hubiera dudado de que matar a Labán fuera lo correcto, y simplemente hubiera obedecido, posiblemente se preguntaría durante toda la vida si había hecho lo correcto. Su disposición a disentir valientemente le dio mayor entendimiento.

Los seguidores eficaces no tan solo deberían tener el valor de hacer frente a sus líderes sino también el de defenderlos.[24] Los seguidores que le temen más a sus compañeros que a su líder son propensos a tomar decisiones equivocadas en los momentos difíciles. Ira Chaleff explicó que: “Es importante que un grupo recuerde, porque que a veces se olvidan o se dan por sentadas, las fortalezas de su líder. A pesar de los defectos que pueda tener un líder, sus puntos fuertes pueden ser mantener unida a la organización o contribuir de manera significativa al propósito de la organización. Un seguidor valiente que se encuentra con quejas crónicas desafía al grupo a recordar las fortalezas del líder”.[25] Cuando los hermanos de Nefi dudaron de que el Señor pudiera ayudarles a obtener las planchas (ver 1 Nefi 3:31), Nefi defendió al Señor y exaltó sus fortalezas (ver 1 Nefi 4:1). Esta actitud con frecuencia inspiró a sus hermanos a actuar y ayudó a todo el grupo a lograr su objetivo.

Comparte el Crédito

Los seguidores eficaces comparten los créditos en lugar de tomarlos para ellos mismos. Entienden que todos los miembros del grupo tienen un rol importante, y reconocen abiertamente la contribución de cada miembro. Al hacerlo, aumentan la moral y la ética de trabajo de todo el grupo. También promueve el espíritu de humildad, pues se ha demostrado que aumenta significativamente la productividad y la eficacia de una organización.[26]

Nefi registró: “así cumplió mi padre con todos los mandamientos del Señor que le habían sido dados” (1 Nefi 16:8), aunque está claro que Nefi había hecho mucho del trabajo para cumplirlos. Nefi pudo haber tomado mayor crédito por haber obtenido las planchas, salvar del hambre a su familia, y por construir el barco. En vez de eso, dijo cosas como: “Habíamos obtenido los anales que el Señor nos había mandado” (1 Nefi 5:21; énfasis agregado).

Admite sus Errores

Los seguidores eficientes no solo comparten humildemente el crédito, sino que también admiten voluntariamente sus errores. Aceptar esto de sí mismos les permite encontrar las maneras de mejorar, y el admitir los errores ante sus líderes demuestra su responsabilidad y construye la confianza. La admisión va acompañada de un reconocimiento de cómo sus acciones han impactado negativamente al grupo y un plan de cómo actuarán en el futuro.

Como escritor de su libro, Nefi pudo haber omitido cualquier referencia a sus propias debilidades, sin embargo, admitió la frecuencia con que se lamentaba “de las tentaciones y pecados que tan fácilmente me asedian” (2 Nefi 4:18). La humilde confesión de sus propias faltas fue seguida de una expresión de su confianza de que Dios le ayudaría. Aceptó que su corazón necesitaba suavizarse cuando su padre le pidió que salieran de Jerusalén (ver 1 Nefi 2:16). En lugar de informarle a sus lectores que se había quebrado su arco, Nefi dijo: “rompí mi arco” (1 Nefi 16:18).

Habitualmente muestra buen juicio

Los grandes seguidores son muy eficaces porque constantemente muestran un juicio superior. Entienden las metas y la visión de su organización y toman sus decisiones en base a ese entendimiento. Se enfocan más en los resultados a largo plazo que en las inconveniencias de corto plazo. Constantemente buscan mejorar su entendimiento a fin de tomar las mejores y bien informadas decisiones.

Lamán y Lemuel se enfocaban con frecuencia en sus incomodidades. Se enojaron por la falta de alimento, por lo mucho que habían trabajado y en lo mucho que sufrían. Esto los condujo a querer regresar a Jerusalén. Sin embargo, Nefi supo que el regreso los llevaría al cautiverio y a la muerte. Conocía los planes del Señor. Les recordó a sus hermanos: “Y si es que le somos fieles, obtendremos la tierra de promisión; y sabréis en un tiempo venidero que será cumplida la palabra del Señor respecto a la destrucción de Jerusalén” (1 Nefi 7:13). Debido a que se enfocó en la meta, pudo tomar mejores decisiones y ayudar a su familia a tener éxito en cumplir el plan del Señor.

Poseer estos atributos por separado no convierte a alguien en un seguidor eficaz. Nefi demostró que los elementos de la capacidad de ser seguidores eficaces se influyen mutuamente y lo hicieron un líder más eficaz, aunque no era el líder oficial en los ejemplos mencionados arriba. Los seguidores eficaces se convierten en las selecciones naturales en una organización cuando se deben cubrir los puestos de liderazgo. Estas personas desarrollan una relación más cercana con quienes están en puestos de liderazgo debido a su integridad y su confiabilidad. Siendo que han probado que pueden seguir eficazmente, a menudo son elegidos para ocupar “posiciones de liderazgo formal con el tiempo”. Sharon Latour y Vicki Rast han explicado: “Más que algún otro atributo medible, este fenómeno aclara la naturaleza interactiva de la relación líder-seguidor”.[27]

Nefi no es el único en el Libro de Mormón que demuestra los atributos de los seguidores eficaces. La relación de Gedeón con el Rey Limhi demuestra que él era un seguidor participativo (ver Mosíah 20: 17-22; 22:3-9). El hermano de Jared fue un pensador analítico (ver Ether 3:1-5). Alma, el padre, y Lamoni discreparon valientemente cuando sus líderes estaban haciendo decisiones equivocadas (ver Mosíah 17:2; Alma 20:14). Moroni compartió créditos con el Señor cuando sus enemigos creyeron que resultaba victorioso en las batallas a causa de su astucia y armadura (ver Alma 44:3-5, 9). Estos ejemplos—y más—demuestran cómo los grandes líderes también fueron los mejores seguidores.

Conclusión

Nefi fue un líder muy grandioso debido a que fue un seguidor eficaz. Sus esfuerzos por participar activamente, ser un pensador analítico, compartir el crédito, etc., ayudaron a su grupo a tener éxito y lo prepararon para sus futuras oportunidades de liderazgo. A medida que los educadores de religión estudiemos el Libro de Mormón podremos identificar otros ejemplos de liderazgo y emularlos. Podremos ver la forma en que la capacidad de seguir con eficacia ayudó a las personas en las escrituras a ser mejores líderes. También reconoceremos que a medida que nos esforcemos a ser seguidores eficaces en nuestras asignaciones actuales, desarrollaremos los atributos que nos permitirán ser líderes más eficientes y fieles discípulos de Jesucristo.

Como en todas las cosas, Cristo es nuestro ejemplo perfecto. Desde el principio se sometió a la voluntad del Padre (ver Moisés 4:1-3). Solamente hizo las cosas que vio hacer al Padre (ver Juan 3:19). Le dio el crédito a Dios en lugar de tomarlo para sí mismo (ver Marcos 10:18). Debido a que siguió a su Padre con tal fidelidad, les pudo pedir lo mismo a sus seguidores. Cristo fue tan buen ejemplo de esto, que alguien que busque seguir al Salvador también tendría que seguir al Padre. Como Nefi enseñó: “¿podemos seguir a Jesús, a menos que estemos dispuestos a guardar los mandamientos del Padre?” (2 Nefi 31:10). Cristo es el líder más grandioso porque es el mejor seguidor.

Notas

[1]- Stephen W. Owen, “Los líderes más grandes son los seguidores más fieles,” Liahona, mayo de 2016.

[2]- Esto es porque los principios del liderazgo eficaz no son invenciones hechas por el hombre sino son principoios eternos, Dios ha estado inspirando durante miles de años a los líderes semejantes a Cristo. Los académicos del liderazgo moderno, ahora están nombrando y describiendo los elementos del liderazgo que ya se han vivido.

[3]- James Maroosis, “Leadership: A Partnership in Reciprocal Following,” en The Art of Followership: How Great Followers Create Great Leaders and Organizations, editado por Ronald E. Riggio, Ira Chaleff y Jean Lipman-Blumen (San Francisco: Wiley & Sons, 2008), página 18.

[4]- Laurie J. Barclay, “Following in the Footsteps of Mary Parker Follett: Exploring How Insights from the Past Can Advance Organizational Justice Theory and Research,” Management Decision 43, núm. 5 (2005): páginas 741-742. Mary Parker Follett fue pionera en muchas ideas, pero por una variedad de razones (incluso la discriminación de género y el prejuicio académico), no se les dio mucha credibilidad a sus ideas.

[5]- Robert E. Kelley, “In Praise of Followers,” en Military Leadership: In Pursuit of Excellence, editado por Robert L. Taylor y William E. Rosenbach, 3ª edición (Boulder, CO: Westview, 1996), página 137.

[6]- Maroosis, “Leadership,” página 18.

[7]- Ernest L. Steech, “A New Leadership-Followership Paradigm,”en The Art of Followership, página 47.

[8]- Rodger Adair, “Developing Great Leaders, One Follower at a Time,” en The Art of Followership, páginas 137-153.

[9]- Kelley, “Praise,” página 137.

[10]- Kelley, “Praise,” páginas 138-141.

[11]- Los seguidores pasivos, u ovejas, hacen lo que se les manda pero nada más. Carecen de la motivación o la habilidad de contribuir pro activamente. Los conformistas, o la gente que a todo dice sí, estan ansiosos por seguir al líder, pero es detrimente. No dan consejos útiles No dan consejos útiles, pero se contentan con no contradecir a sus superiores. Los seguidores alienados, los descontentos, piensan de manera independiente pero no están motivados porque se han descepcionado con el líder u organización. Los pragmáticos están preparados para ser el tipo de seguidor que mejor se adapte a la situación. Motivados a menudo por el deseo de no tener que esforzarse demasiado, la efectividad de los pragmáticos, así como su lealtad, es transitoria. Los seguidores en cada categoría existen en toda empresa, equipo o grupo religioso, pero también pueden existir simultáneamente en la misma persona. Investigación futura podría identificar cómo cada uno de estos tipos de seguidores aparece en el Libro de Mormón. Ver de Kelley, “Praise, página 137.

[12]- Ver Mateo 10:1; Juan 8:31; Juan 13:35; Juan 15:8; 3 Nefi 15:12. La palabra griega para discípulo es mathētēs, que significa uno que aprende o pupilo, en tanto que la palabra para seguidor es mimētēs, que significa imitador. Ambas palabras indican un proceso de llegar a ser semejante al que se sigue.

[13]- James E. Faust, “El Discipulado,” Liahona, noviembre de 2006.

[14]- ver Mateo 4:19. Los ejemplos de cómo el Salvador invitó a otros a seguirlo son los siguientes: cuando ciertos discípulos demostraron que el Salvador y su evangelio no eran su primera prioridad, los reprendió (véase Mateo 10:38; y D y C 56: 2) y les dijo que tomaran su cruz (ver Mateo 16:24), vendieran lo que tenían y lo siguieran (ver Mateo 19:21). Nefi entendió cómo el seguimiento efectivo era crítico para el discipulado. Instó a quienes enseñó a “seguir al Hijo, con pleno propósito de corazón” (2 Nefi 31:13). La vida y las enseñanzas de Nefi muestran una comprensión avanzada de la importancia de ser seguidores efectivos de nuestro Salvador.

[15]- Ira Chaleff, “The Courageous Follower: Standing Up to and for Our Leaders (Oakland: Berrett-Koehler, 2009), página 37.

[16]- Daniel N. Rolph, “Prophets, Kings, and Swords: The Sword of Laban and Its Possible Pre-Laban Origin,” Journal of Book of Mormon Studies 2 núm. 1 (1991): página 76.

[17]- Brant A. Gardner, 1 Nephi, vol 1 of Second Witness: Analytical and Contextual Commentary on the Book of Mormon (Salt Lake City: Greg Kofford Books, 2007), página 254.

[18]- Gardner, 1 Nephi, página 317.

[19]- James M. Burns, Leadership (Nueva York: Harper & Row, 1978), página 1. Burns dice: “La crisis del liderazgo de hoy es la mediocridad o la irresponsabilidad de quienes están dirigiendo.

[20]- John C, Maxwell, The 21 Irrefutable Laws of Leadership (Nashville: Nelson, 2007), página 11.

[21]- Véase D y C 58:26-28. El Señor les enseña los miembros de la rama en Colesville lo que significa ser un buen discípulo de Cristo, y es lo mismo que se requiere para ser un seguidor eficaz.

[22]- Chris Musselwhite, Why Great Followers Make the Best Leaders (Boston: Harvard Business School, 2006), página 3.

[23]- Maroosis, Leadership, página 18.

[24]- Chaleff, Courageous Follower, página 62.

[25]- Chaleff, Courageous Follower, página 62.

[26]- Jim Collins, Good to Great: Why Some Companies Make the Leap. . . . And Others Don’t (Nueva York City: HarperCollins, 2001), páginas 20-21. En su libro, Jim Collins, presenta su investigación que ha encontrado que la diferencia entre los líderes grandes y los buenos tiene mucho que ver con su nivel de humildad. Afirma que hay cinco niveles de liderazgo, y muy pocos ejecutivos logran el quinto nivel de éxito administrativo, aunque las empresas más exitosas eran dirigidas por uno de esos líderes de cinco niveles. Uno de los rasgos comunes que todos poseían era una “modestia convincente”. Estos líderes poseían la combinación inusual de “humildad personal y voluntad profesional” que les permitió ser grandes seguidores. Aquellos en un nivel 4 tienden a dañar la prosperidad continua de la organización debido a sus acciones orgullosas. Los líderes efectivos tienen un grado de humildad del que carecen los buenos líderes.

[27]- Sharon M. Latour y Vicki J. Rast “Dynamic Followership: The Prerequisite for Effective Leadership,” Air & Space Power Journal 18, núm. 4 (2004): página 105.