Se llevará una historia

POSTED BY: holzapfel

12/15/08


José Smith recibió una revelación el día que se organizó la Iglesia, en Fayette, Nueva York (EE UU), en abril de 1830,  “He aquí, se llevará entre vosotros una historia” (Doctrina y Convenios 21:1). Los esfuerzos del Profeta han provisto a los miembros de la Iglesia y a historiadores interesados un número de fuentes primarias que nos permiten reconstruir su extraordinaria vida. Evidentemente, a cualquiera que esté interesado en la vida de José Smith le gustaría disponer de más material – más cartas, actas, diarios, y demás cosas que su pluma haya redactado, pero dadas las realidades históricas de la vida del siglo XIX, podemos sentirnos afortunados de tener tanto material para poder estudiar su vida y ministerio.

 

Estos importantes documentos se conservan en diversos lugares de los Estados Unidos, que incluyen la Biblioteca de Historia de la Iglesia en Salt Lake City y en la Biblioteca –Archivo de la Comunidad de Cristo en Independence, Missouri. en el pasado, los historiadores tenían que viajar a estos archivos para estudiar los documentos a fin de preparar libros y ensayos interpretativos. Debido a las limitaciones de espacio, sólo podían reproducir extractos de estas fuentes primarias – un acto de interpretación en sí, dejando al lector tan sólo “saborear” lo que revelan las fuentes originales.

 

Comenzando en la década de los años ´70, los líderes y eruditos de la Iglesia comprendieron que sería de gran ayuda proveer transcripciones precisas de estas fuentes primarias a un público más numeroso y para ayudar a conservar estos frágiles documentos debido a su frecuente manipulación. Después de algún tiempo, la Iglesia anunció que publicaría dos mil documentos primarios relacionados con la vida y ministerio de José Smith en una colección de treinta tomos, Los documentos de José Smith, organizada según el material específico, incluyendo diarios, documentos, historias, documentos administrativos, revelaciones y traducciones inspiradas, y artículos legales y de negocios.

 

Tomados de una amplia gama de colecciones, tanto públicas como privadas, estos importantes registros proporcionarán luz y conocimiento sobre la vida de José Smith y como resultado, la primera época del mormonismo. El élder Marlin K. Jensen, registrador e Historiador de la Iglesia, comentó: “El estudio de estas fuentes históricas, especialmente en sus formas más antiguas, brinda a los que estudian a José Smith una rica comprensión de la vida del Profeta y el desarrollo de la Iglesia restaurada” (próximo artículo de la revista Ensign, Julio de 2009)  

 

Los Documentos de José Smith, Diarios, Tomo 1: 1832-1839 — The Joseph Smith Papers, Journals, Volume 1: 1832–1839 (Salt Lake City: Church Historian’s Press, 2008) se ha puesto en venta recientemente, justo a tiempo para celebrar  la extraordinaria vida del Profeta en el aniversario de su nacimiento, el 23 de diciembre. El próximo año saldrá a la venta un importante volumen en la serie de Revelaciones y Traducciones, como el segundo volumen publicado. En este volumen, se reproducirán cuidadosamente las copias más antiguas, que se sepa, de las revelaciones de José Smith. El élder Jensen  comentó: “Parece que José consideraba las revelaciones manuscritas como sus esfuerzos más importantes por captar la voz del Señor condescendiendo a comunicarse en lo que José llamaba el “lenguaje  deshonesto, quebrantado, disperso e imperfecto de los hombres” (próximo artículo de la revista Ensign, Julio de 2009)  La serie continúa.

 

Recientemente conseguí el primer tomo de la Librería de BYU y me metí de pleno en él – unas quinientas páginas.  Primeramente,  es un volumen atractivo, impreso en papel de alta calidad y diseñado para durar mucho tiempo y uso. Incluye meticulosas transcripciones de las fuentes originales; una amplia variedad de imágenes (mapas, fotografías de personas y ejemplos de algunos de los documentos); tablas cuidadosamente preparadas (incluyendo una cronología detallada, cuadro genealógico, organización eclesiástica); un glosario extraordinario; Ensayos preliminares para cada documento; anotaciones reflexivas de los textos; así como meticulosas guías geográficas y biográficas. En verdad es un tesoro y vale cada centavo de su precio ($49.95). Aunque ya estaba familiarizado con los documentos publicados en este primer tomo,  las anotaciones e introducciones dieron vida al significado e importancia de los documentos. Me encontré marcando pasajes que captaban mi atención. Por ejemplo, el 1 de abril de 1834, José Smith escribió, “Mi Alma se deleita en la Ley del Señor pues Él perdona mis pecados” (pág. 37). Tales entradas sorprenderán y deleitarán a los lectores.

 

Los lectores no comienzan en la página 1 y leen hasta el final, tal como leemos una biografía. Éste es un proyecto documental, la clase de esfuerzo que les encanta a los eruditos y a los que aprecian tener una copia original del diario del abuelo o las cartas personales de la madre. Hay algo especial con tales documentos porque nos permiten tocar el pasado en una manera que una obra interpretativa no puede.

 

Los Documentos de José Smith proporcionan un panorama personal e intimo sobre la vida de José Smith. Los historiadores revisarán cuidadosamente los tomos a fin de brindar nuevas perspectivas sobre el Profeta. Ya de por sí, Los Documentos de José Smith ofrecen nuevas perspectivas, corrigen antiguas suposiciones y nos acerca al original mundo de José Smith, el Profeta de los últimos días. ¡En verdad es una buena época para vivir!


Navidad, Herodes y la reconstrucción del pasado

POSTED BY: holzapfel

12/09/08


La semana pasada llegó el último número de la revista National Geographic (diciembre 2008) y en su artículo de portada se lee “El verdadero Rey Herodes”. Durante la época navideña a veces pensamos en Herodes, por el relato que se encuentra en Mateo :  “Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos” (Mateo 2:16).

 

Aunque el artículo me resultó interesante, cuestiono algunas afirmaciones. Aunque el autor de National Geographic argumenta que Herodes era “casi con certeza inocente de este crimen” (40), existe evidencia significativa que Herodes, al igual que otros reyes helenísticos y los mismos emperadores romanos, mató a cualquiera que suponía una amenaza a la estabilidad política del reino. El relato de Mateo es una fuente judía de primera mano de algunos de los acontecimientos del siglo I, registrado mucho antes de que Josefo, historiador judío del siglo I, comenzara a escribir la historia de la Primera Guerra Judía contra los romanos (AD 66 —70). El relato de Mateo destaca los motivos y tácticas de Herodes, que concuerdan con otras fuentes primarias, de manera que los historiadores deben ser muy cautos en rechazarlo al reconstruir la vida de Herodes.

 

Sin embargo, este artículo aporta importantes perspectivas del reinado de Herodes, más allá del los incidentes registrados en  el Nuevo Testamento. Primero, informa a un público mucho mayor los detalles del descubrimiento, este año, de la tumba de Herodes. Ehud Netzer, destacado arqueólogo israelí, había estado buscando la tumba de Herodes durante treinta años antes de su monumental hallazgo. Segundo, este interesante artículo revela, mediante pictogramas y dibujos reconstruidos, algunos de los proyectos de construcción más significativos de Herodes y que él era un maestro de obras. Su mayor logro, para su nación y par el judaísmo, fue la reconstrucción y ampliación del templo, posteriormente conocido como el Templo de Herodes, en Jerusalén.

 

Este artículo nos ayuda a visualizar el mundo de Jesús, al familiarizarnos con la gente y lugares que Él visitó.  Poco después del nacimiento de Cristo, José y Su madre María Lo presentaron al Señor, según el mandamiento de la Tora, en el templo en Jerusalén (véase Lucas 2:22-40). Allí, un hombre y una mujer, justos y piadosos, lo encontraron en el templo construido por Herodes y lo reconocieron como el Mesías prometido. Herodes el Grande gobernaba Judea y sus territorios circunvecinos como rey-cliente del Imperio romano — el mundo que fue testigo del nacimiento del Hijo de Dios, un mundo que casi se ha desvanecido. Sólo mediante los esfuerzos de arqueólogos y eruditos como Ehud Netzer, se ha vuelto a ver el mundo, aunque sea de forma parcial. El reciente descubrimiento de la Tumba de Herodes, al sudeste de Jerusalén, añade otra loza a la reconstrucción del mosaico del mundo del Nuevo Testamento.



El inspirador relato de Nathaniel Philbrick sobre los primeros colonos ingleses en la Nueva Inglaterra comienza así: “Durante sesenta y cinco días, el Mayflower atravesó tormentas y vientos contrarios, su parte inferior llena de algas y percebes, su agujereada cubierta escupiendo agua salada sobre las cabezas de sus devotos pasajeros. Eran 102; 104,  si se cuentan los dos perros: un  spaniel y un gigante y baboseante mastín”. Continúa diciendo, “Llevaban ya casi diez semanas de un viaje que debía haberse completado en los tranquilos días de verano, pero habían empezado tarde. Ya era noviembre y se acercaba el invierno” (Mayflower: A Story of Courage, Community, and War—Mayflower: Una historia de coraje, comunidad y guerra [New York: Penguin Books, 2006], 3).

 

Finalmente se establecieron, en 1620, en lo que hoy se conoce como Massachusetts. “Desconocemos la fecha exacta de la celebración que ahora llamamos el Primer Día de Acción de Gracias,” añade Philbrick, “pero probablemente fue a finales de septiembre o a principios de octubre [1621], poco después de haber recogido la cosecha de maíz, calabaza, frijoles, cebada y guisantes. También fue una época en la que el Puerto de Plymouth recibía un enorme cantidad de aves migratorias, en particular patos y gansos, y [William] Bradford mandó a cuatro hombres a ir a cazar. Sólo les costó unas pocas horas a los cazadores de Plymouth cazar suficientes patos y gansos para alimentar al grupo una semana. Ahora que ellos habían ‘recogido el frutos de nuestras labores’,  Bradford lo declaró un tiempo de ‘regocijarnos juntos. . .  de una manera más especial” (117).

 

El general George Washington apartó el 18 de diciembre de 1777 como día de acción de gracias, en honor a las recientes victorias en la Guerra de Independencia Norteamericana. Posteriormente, el presidente Abraham Lincoln apartó un día para dar gracias a Dios por las recientes victorias de la Unión en la Guerra Civil en 1861. Sin embargo, fue el presidente Franklin D. Roosevelt quién finalmente estableció la tradición norteamericana  de celebrar el Día de Acción de Gracias el cuarto jueves de noviembre, en el año 1941. Hoy, sin importar donde vivamos, debemos tomar el tiempo para dar gracias a aquellos que nos han animado, ayudado y fortalecido. Además, parece adecuado dar gracias a Dios por Sus bendiciones, que a menudo nos da a través de otros.

 

En el CER, estamos agradecidos a un sinfín de personas que nos apoyan en nuestro esfuerzo por proporcionar ensayos, libros  y conferencias sobre temas de importancia. Agradecemos a nuestros donantes, personal laboral estudiantil y a nuestros socios profesionales (impresores, diseñadores, distribuidores y propietarios de librerías). Estamos especialmente agradecidos por aquellos que asisten una de nuestras conferencias o leen uno de nuestros libros. Esperamos proporcionar “algo que pensar” para el futuro. 


La Iglesia en Sudamérica

POSTED BY: holzapfel

12/02/08


Mi amigo Mark L. Grover es el autor de un nuevo libro,  A Land of Promise and Prophecy: Elder A. Theodore Tuttle in South America, 1960-1965 (Una tierra de promesa y profecía: Élder A. Theodore Tuttle en Sudamérica, 1960-1965), publicado por el Centro de Estudios Religiosos de BYU.

 

Cuando me envió un primer borrador del manuscrito, hace más de un año, rápidamente lo leí al completo. Quedé impresionado. Ésta era una historia que probablemente una editorial comercial como Deseret Book no iba a publicar, pero era el tipo de proyecto que nuestros donadores están dispuestos a apoyar a fin de preservar la historia par generaciones futuras.

 

Un detalle sobre el proceso: Una vez que yo quedo satisfecho que un manuscrito es el adecuado para nuestro público, lo envío para su revisión a dos revisores. Los revisores desconocen el autor, de manera que la revisión se centre en el contenido y no en el autor. Ayuda a que los eruditos sean sinceros. Les pedimos que lean cuidadosamente el manuscrito y que respondan a unas preguntas básicas: ¿Proporciona el manuscrito nueva información acerca del tema? ¿Conoce a fondo el autor la literatura actual del tema? ¿El manuscrito está bien escrito? ¿Es éste el tipo de libro que el CER debería publicar? Una vez que recibimos las revisiones, entonces decidimos si lo aceptamos para publicarlo. entonces es cuando comenzamos la labor de convertir un manuscrito en  libro (edición, comprobación de fuentes, diseño, impresión y encuadernación). Cuando finalmente llega el libro impreso, comienza un frenesí de actividades, al encargarnos de asuntos como derechos de autor, publicidad y distribución.

 

No importa cuántas veces  he pasado por este ritual de publicar obras (tanto por las mías como por las publicadas en el CER), es un momento apasionante cuando se abre una caja que contiene un libro nuevo. Siempre miro cuidadosamente la cubierta y luego comienzo a ojear el libro, mirando las fotografías, las leyendas, así como otras características de diseño. También huelo las páginas al ojearlo. Me encanta el olor de un libro nuevo. Aunque me haya involucrado de forma muy estrecha con el contenido a lo largo de casi un año en el proceso de publicación, siempre hay algo apasionante cuando se trata de leerlo como libro ya encuadernado.  

 

Anoche me lleve a casa una copia del libro de Mark y comencé a leerlo. No lo podía soltar. Estaba tan interesado en leerlo sólo por el hecho de disfrutarlo, en vez de por ser el guardián y editor. Mark brinda un conmovedor relato de las labores del élder A. Theodore Tuttle en Sudamérica durante un período crucial (1960-65). Él opina que fue “clave para la evolución de la Iglesia porque representó un significativo ajuste en enfoque y dirección, en particular de la sede de la Iglesia en Salt Lake City” (vi). Mark menciona, “Es peligroso sugerir que la evolución de la en Sudamérica pertenece a una sola persona o época” (11) pero añade que “en la historia siempre existen momentos cruciales e importantes” (12).  El libro no relata por qué los cinco años entre 1960 y 1965 representan un momento decisivo en la historia SUD de Sudamérica y por qué el élder Tuttle es una pieza central de esa historia.

 

En la actualidad en Sudamérica hay setenta y una misiones,  quince templos y más de tres millones de miembros de La Iglesia. Esto sugiere que el élder Tuttle, los presidentes de misión, los misioneros y los valientes conversos que vivieron y obraron en el continente durante ese período, establecieron una sólida e importante base sobre la cual muchos más edificaron.

 

La historia proporciona contexto al presente. Mark Grover nos ha proporcionado algo verdaderamente significativo para considerar al leer sobre la obra del Señor esparciéndose a lo largo de un vasto continente entre pueblos tan diversos.  Es un excepcional relato de fe y valor, igualable a cualquier otro relato del pasado santo de los últimos días. ¡Creo que les gustará!


“En su propio idioma”

POSTED BY: holzapfel


En una excepcional revelación dada por medio de José Smith en 1831, el Señor dijo, “la voz de amonestación irá a todo pueblo” (Doctrina y Convenios 1:4). Tal vez este mandato parecía abrumador para la recientemente organizada Iglesia de Jesucristo. Dos años después, en 1833, el Señor amplió la misión de la Iglesia, diciendo que “todo hombre oirá la plenitud del evangelio en su propia lengua y en su propio idioma” (Doctrina y Convenios 90:11).

 

En la actualidad se estima que existen en el mundo aproximadamente 7000 idiomas hablados, de los cuales unos 2600 constan de un sistema escrito. Sin embargo, los lingüistas pronostican que dentro de un siglo desaparecerán más de 3000 idiomas hablados. El mundo ciertamente se está haciendo más pequeño, y algunos idiomas, como el inglés y el chino, están ampliando su alcance.

 

Los esfuerzos de la Iglesia por cumplir con el mandato del Señor de predicar el evangelio a los habitantes de la tierra han sido extraordinarios y continúan siéndolos. Nuestra familia simplemente refleja lo que está ocurriendo en todo el planeta con tantos Santos de los Últimos Días. Mi hijo Bailey sirve en la Misión Suiza Zúrich y mi hija Marin entrará en el Centro de Capacitación Misional de Provo el 4 de diciembre de 2008 para comenzar su preparación para servir en la Misión Hungría Budapest. Ellos siguen los pasos de dos hermanos mayores, Nathan, quien sirvió en la Misión Chile Osorno, y Zac, quien sirvió en la Misión Costa Rica San José. Yo serví mi servicio misional en la Misión Italia Milán. Mi hijo y mi hija se unirán a sus primos, los élderes Josh Meacham y Ephraim Taylor, que están sirviendo en las misiones Polonia Varsovia y Taiwán Taichung.

 

Igualmente extraordinarios son los esfuerzos por proporcionar las traducciones del Libro de Mormón al mundo. En la actualidad se ha traducido el Libro de Mormón en su totalidad a setenta y nueve idiomas; existen selecciones del mismo en otros veintitrés idiomas. Esto representa el 99 por cien de los idiomas hablados por los Santos de los Últimos Días. Continúan los esfuerzos por traducir este libro a más idiomas a fin de cumplir con el mandato del Señor.

El profeta José Smith estaba realizando su primera visita histórica al Condado de Jackson, Misuri, en agosto de 1831 cuando oyó la voz del Señor,  “De cierto digo que los hombres deben estar anhelosamente consagrados a una causa buena, y hacer muchas cosas de su propia voluntad y efectuar mucha justicia (Doctrina y Convenios 58:27). Teniendo esto en cuenta, el Centro de Estudios Religiosos ha lanzado una nueva página web a fin de llegar a un público más amplio.

Finalmente, en respuesta al mandato del Señor que cada persona oiga el evangelio en su propio idioma, hemos traducido algunos de los mejores artículos y libros de la biblioteca impresa del CER al español y portugués, los idiomas más comunes de la Iglesia, después del inglés.  Además, acabamos de añadir el idioma alemán y publicaremos un importante libro escrito por el Dr. Roger Minert, In Harms Way: German Latter-day Saints in World War II  (En situaciones de Riesgo: Santos de los últimos días alemanes en la Segunda Guerra Mundial). Ampliaremos nuestro alcance al traducir otros libros, proporcionando así a los miembros de la Iglesia otra forma de buscar “palabras de sabiduría de los mejores libros” (Doctrina y Convenios 88:118) Invitamos a otros a unirse a nosotros en esta aventura y a que pasen la voz de que el sitio web del CER dispone de valiosos artículos en inglés, español, portugués y alemán.