1838 José Smith en el norte de Missouri

Alexander L. Baugh

Alexander L. Baugh es profesor asociado de Historia y Doctrina en la Universidad Brigham Young y uno de los editores de Los Documentos de José Smith.    

Durante el fin de 1837, la Iglesia en Kirtland estuvo en confusión. Insatisfechos con el liderazgo de José Smith, varios cientos de miembros cuestionaron su llamamiento divino y se retiraron de la Iglesia o fueron excomulgados. En el centro de la disención, estuvo el fracaso de la Kirtland Safety Society, organizada y establecida por José Smith y otros líderes de la Iglesia a fines de 1836. Sin embargo, desde sus inicios, la institución experimentó grandes problemas. No pudiendo conseguir la autorización legal de parte de la legislatura de Ohio, los oficiales reestructuraron la empresa en enero de 1837 como una compañía de fondo social conocida como Kirtland Safety Society Anti-Banking Company. Sin embargo, debido a que no tenía apoyo estatal, otras instituciones financieras pusieron en duda la legitimidad de sus billetes como moneda de curso legal. Es más, por la falta de capital (la mayoría de los activos de la sociedad estaban invertidos en terrenos y propiedades) y bienes tangibles, la compañía se vio forzada a buscar préstamos en otros bancos, lo que la llevó a una mayor deuda institucional. A una escala mayor, durante esa época, todo Estados Unidos experimentó a nivel nacional sus propias crisis económicas. Conocido como el “pánico de 1837, el deterioro económico y la consiguiente depresión forzaron el cierre de cientos de instituciones de préstamos y de negocios por toda la nación. En julio de 1837, la Kirtland Safety Society se vio obligada a cerrar sus puertas, dejando vacíos los bolsillos de los inversionistas. Los acreedores estaban enojados, y surgieron las acusaciones y las demandas por mala administración.

José Sale de Kirtland

La mayoría de los doscientos individuos que invirtieron en la Safety Society eran miembros de la Iglesia, muchos de los cuales culparon a José Smith por sus pérdidas, y de allí en adelante pusieron en duda su autoridad y su capacidad para recibir la dirección divina. Sin confianza en José y en el liderazgo de la Primera Presidencia, un número de hombres buscaron tomar el control de la Iglesia con la intención de obligar a la Primera Presidencia a dejar sus cargos y entonces expulsarlos de Kirtland. El grupo opositor fue dirigido por Warren Parrish, que en un tiempo fue el escribiente y secretario de José Smith. Otros disidentes fueron los Apóstoles John F. Boynton y Luke y Lyman E. Johnson; del quórum de los Setenta, Hazen Aldrick, Leonard Rich, Sylvester Smith, John Gould, y John Grayson; y hasta Martin Harris uno de los testigos del Libro de Mormón. Los disidentes no solamente se opusieron abiertamente al liderazgo mormón, sino que también buscaron acción civil y demandas criminales y en algunos casos amenazaron su vida. La historia publicada de José Smith declara: “La amargura del espíritu del populacho apóstata. . . . siguió creciendo más y más, hasta que el Elder Rigdon y yo fuimos obligados a escapar de su influencia mortal, tal como lo hicieron los antiguos Apóstoles y Profetas, y como dijo Jesús ‘si os persiguen en una ciudad, id a otra.’” [1] La decisión de abandonar Kirtland e instalarse con el grupo de Santos que vivían en Far West, Condado de Caldwell, Missouri, fue dirigida por la siguiente revelación fechada el 12 de enero de 1838:

Así dice el Señor: Que la presidencia de mi iglesia tome a sus familias tan pronto como les sea práctico y se abra una puerta para ellos y se muden al oeste tan rápidamente como se aclare el camino delante de sus rostros y que sus corazones sean confortados porque estaré con ellos

En verdad os digo, que el tiempo. . . . [ha] llegado de que se terminen sus labores en este lugar, durante una temporada. Por lo tanto levantaos e id a la tierra que os mostraré, si una tierra que fluye leche y miel, estáis limpios delante de la sangre de este pueblo, y ay de aquellos que se han convertido en vuestros enemigos, que [han] profesado mi nombre, dice el Señor, porque su juicio no se demora y su condenación no se tarda, que vuestros amigos fieles se levanten con sus familias y que también salgan de este lugar y se reúnan en Sión, y tened paz entre vosotros oh habitantes de Sión, o no habrá seguridad para vosotros. [2]

José y Sidney partieron la noche del 12 de enero, el mismo día en que se recibió la revelación que les instruyó a salir. Su salida apresurada fue motivada por el hecho de que el sheriff local pensaba arrestar a José Smith, lo cual muy probablemente hubiera resultado en una demanda legal o que fuera encarcelado. [3] Lucy Mack Smith reportó que su hijo salió en las “horas muertas de la noche.” [4] Zera Pulsipher reportó que al preparar la huída, el Profeta fue “llevado en una caja clavada a un trineo de bueyes.” Después de haber sido llevados hasta una distancia segura lejos de Kirtland, los dos hombres montaron caballos y cabalgaron toda la noche hasta llegar a Norton, Ohio (al suroeste del actual Akron), en donde esperaron a que se les unieran sus familias. [5]

La Llegada de José Smith a Far West, Missouri

Las familias Smith y Rigdon salieron de Norton, Ohio, rumbo a Missouri el 16 de enero de 1838. Aunque su viaje comenzó durante un invierno extremadamente frío, el clima no fue el principal de sus problemas. “Fuimos obligados a escondernos dentro de nuestros vagones. . . . para eludir las garras de nuestros perseguidores, que, armados con pistolas y carabinas, nos siguieron buscando por más de doscientas millas de distancia de Kirtland, ya que querían matarnos.” [6] Sus antagonistas se dieron por vencidos eventualmente, después de que José y Sidney lograron salir de Ohio. En Dayton, el grupo tomó el camino nacional, siguiéndolo hasta Dublin, Indiana, en donde se quedaron por un tiempo con Lorenzo Dow Young, hermano de Brigham Young. [7] Saliendo de Dublin, José y su familia se apartaron de los Rigdon y se dirigieron directamente al oeste pasando por Indianapolis y Terre Haute, y entonces siguiendo al oeste hasta Quincy, Illinois. Un poco después de cruzar el río Mississippi, el grupo del Profeta se encontró con una compañía que vino de Far West y que les proporcionó dinero y animales de tiro adicionales para terminar el viaje. El 14 de marzo, José y su familia llegaron a Far West. En una carta dirigida a la presidencia de Kirtland, escrita dos semanas después de su llegada, el Profeta describió el júbilo que sintió al sentirse unido a sus compañeros Santos:

Por la gracia y misericordia de nuestro Dios, después de un viaje largo y tedioso de dos meses y un día, mi familia y yo llegamos a la ciudad de Far West, habiendo sido encontrados en Huntsville, a 120 millas al sur de aquí, por hermanos con animales de tiro y dinero para adelantarnos en nuestro viaje. Cuando estábamos a ocho millas de la ciudad de Far West nos encontró una escolta de hermanos que venían de la ciudad. . . . quienes nos recibieron con los brazos abiertos y corazones ardientes y nos dieron la bienvenida al seno de su Sociedad. Al llegar a la ciudad fuimos saludados por todas las manos de los Santos que nos dijeron Bienvenidos; bienvenidos a la tierra de su herencia. [8]

En Far West, José, Emma y su familia residieron temporalmente con George Washington Harris, un miembro del Sumo Consejo de Missouri, y su esposa Lucinda Morgan. [9] Poco tiempo después, la Iglesia les proporcionó una modesta casa de dos habitaciones localizada a un cuarto de milla al suroeste de la plaza principal. José vivió allí hasta que fue arrestado a fines de octubre de 1838. Emma vivió en la casa hasta febrero de 1839, cuando, junto con los niños, salió del estado. [10]

La Revelación que Explica Isaías 11 y 52

Unos días después de su llegada, probablemente en una reunión informal con varios hombres, se le pidió a José Smith que aclarara algunos pasajes de Isaías. Sus explicaciones con respecto a los versículos que se encuentran en los capítulos once y cincuenta y dos se registraron en su “Scriptory Book” por su secretario George W. Robinson. Es significativo, que en su historia escrita en 1839, José Smith indicó que en ocasión de la visita de Moroni en septiembre 21-22 de 1823, el mensajero celestial “citó el undécimo capítulo de Isaías, diciendo que estaba por cumplirse” (véase José Smith - Historia 1: 40). Con referencia a Isaías 11: 1-5, 10-11, la interpretación general entre los eruditos cristianos es que ese pasaje es una alusión profética a la vida y al ministerio de Jesús. Aunque los Santos de los Últimos Días aceptan esta interpretación, creen que este pasaje tiene doble significado porque José Smith indicó que el cumplimiento de Isaías 11 era una cosa futura. Por esto, los Santos de los Últimos Días creen que el “tronco” y la “raíz” de que habla Isaías es ni más ni menos que el Profeta José Smith mismo. [11]

Las Excomuniones

El Profeta probablemente esperaba que Missouri le trajera un respiro de la oposición interna que experimentó en la comunidad de Kirtland. Sin embargo, cuando llegó a Far West el 14 de marzo, la Iglesia de Missouri estaba en medio de su propia crisis. En 1836, usando fondos de la Iglesia, W. W. Phelps y John Whitmer, dos miembros de la presidencia de Missouri (David Whitmer era el presidente), compraron tierras en el recién organizado Condado de Caldwell. Posteriormente, los dos hombres fueron acusados de comprar y vender propiedades de la Iglesia a sus propios nombres y de retener parte de las ganancias de las ventas. Sin embargo, quizás fue más incriminatoria la acusación contra la presidencia por vender propiedades de la Iglesia en el Condado de Jackson, una acción que fue interpretada por sus hermanos como desobediencia de los mandamientos dados en las revelaciones (véase Doctrina y Convenios 57: 1-4; 101: 67-75; 105: 26-29). A principios de febrero de 1838 (antes de que José Smith llegara a Far West), el sumo consejo se reunió para tratar las acciones de la presidencia de Missouri, y se acordó que fueran rechazados como presidencia pero que retuvieran su membresía en la Iglesia. Thomas B. Marsh y David W. Patten, con más antigüedad en el Quórum de los Doce, fueron sostenidos como presidentes temporales. Un mes después, el 10 de marzo, los tres antiguos presidentes no habían hecho una reconciliación adecuada con respecto a esa situación, por lo que el consejo votó

unánimemente por excomulgar a los dos consejeros W.W. Phelps y John Whitmer. Marcellus Cowdery, sobrino de Oliver, se opuso a la decisión hecha por el consejo y, como resultado de su protesta, fue suspendido. El Profeta llegó a Far West cuatro días después y en una reunión el 15 de marzo dio su aprobación a la acción tomada por el sumo consejo. [12]

El consejo esperó hasta que llegara el Profeta a Far West antes de tomar acción en los casos del presidente asistente Oliver Cowdery, y el presidente de Missouri, David Whitmer. Cowdery se había mudado a Missouri durante el verano u otoño de 1837 después de haber sido acusado de adulterio (una acusación que no fue verdadera) así como de malos manejos en relación a la Kirtland Society y su fracaso. José, al tanto de que Oliver estaba tambaleante, hizo un anuncio oficial con respecto a su situación en la Iglesia. “Oliver Cowdery ha estado en transgresión” [Sin embargo] “confío que se humillará y magnificará su llamamiento, pero si no lo hiciera, la Iglesia se verá en la necesidad de levantar sus manos contra él.” [13] Después de haber llegado a Missouri se profundizó la insatisfacción de Oliver, y empezó a causar problemas y a hacer sus propias acusaciones, en particular en contra de José. Habiendo sido acusado de infidelidad, y sabiendo que el Profeta había entrado en una relación pólígama en Ohio, Cowdery violó la confianza personal que compartía con José y divulgó información con respecto al matrimonio plural del Profeta con Fanny Alger, y lo acusó de adulterio. [14] El segundo élder también se hizo socio de la presidencia de Missouri en la venta de propiedades en el Condado de Jackson, que iba en contra de las revelaciones, y les dijo a otros que él no creía que la Iglesia tuviera autoridad para mandar en los asuntos temporales. Un mes después de la llegada del Profeta a Far West, el sumo consejo de Missouri se reunió para tratar la actitud y la conducta de Oliver. Cowdery recibió el aviso de la reunión y de las nueve acusaciones en su contra, pero decidió no comparecer ante el grupo. En vez de eso, escribió una carta formal en la que prefirió explicar solamente dos de las acusaciones. Después de una larga deliberación por el consejo, se mantuvieron seis de las acusaciones, y el grupo le retiró la membresía el 12 de abril de 1838. [15]

Al día siguiente del juicio de Oliver Cowdery, el 13 de abril, el consejo se reunió para tratar lo de David Whitmer. Al saber que su cuñado Oliver había sido excomulgado, Whitmer dirigió una carta a John Murdock, en la que le declaraba que había decidido “retirarse de su hermandad y comunión.” El consejo consideró el asunto de todas maneras, y Alanson Ripley, confirmó cinco acusaciones contra Whitmer, todas las cuales fueron sostenidas y en vista de eso el consejo votó por la excomunión. Durante la misma reunión el consejo también tomó acción contra Lyman E. Johnson, uno de los Doce. [16] Hubo una baja adicional entre los Whitmer, Jacob. Aunque no existen registros de la Iglesia que indiquen su separación formal de la Iglesia, después de que sus hermanos fueron apartados de la fe, de igual manera él se separó del cuerpo principal de creyentes. [17]

Otros dos líderes se sintieron insatisfechos con la Iglesia. El primero fue el Apóstol William E. McLellin. De acuerdo con sus propias declaraciones, el desencanto de McLellin con el mormonismo y sus líderes empezó en 1836, cuando dejó por un tiempo la Iglesia. Sin embargo, regresó y fue sostenido como miembro de los Doce tan tarde como noviembre de 1837. Aparentemente, durante ese mismo mes, se estableció en Far West, porque los registros indican que aceptó una comisión en la milicia estatal de Missouri. Sin embargo, para abril de 1838, su lealtad hacia la Iglesia se puso en duda. El 11 de mayo se efectuó un juicio para Mclellin en el cual declaró que no tenía confianza en los líderes de la Iglesia. No se sabe si este juicio constituyó su excomunión, pero su rompimiento total con el mormonismo ocurrió por esas fechas. A diferencia de los otros disidentes, que decidieron permanecer en la comunidad mormona, él se estableció en el Condado de Clay poco después de perder su membresía. [18]

El segundo fue Frederick G. Williams, consejero de José Smith en la Primera Presidencia. Tan temprano como mayo de 1837, Williams estaba inconstante. Según una fuente, sus problemas empezaron cuando empezó a creer en las revelaciones de una hermana de la Iglesia, cuyo nombre no se conoce. Se investigó el asunto, pero aparentemente no se tomó acción alguna. Algunos incidentes que rodearon el colapso de la Kirtland Safety Society durante el verano, generaron más discordia entre el Profeta y su consejero, lo que llevó a José a que lo quitara de la presidencia. A pesar de su desavenencia con el Profeta, Williams se mudó a Missouri, en donde siguió siendo miembro de la Iglesia pero se asoció con la presidencia de Missouri y otros disidentes. En una conferencia de la Iglesia efectuada en Far West el 7 de noviembre, la vacante en la Primera Presidencia, por la salida de Williams, se ocupó por Hyrum Smith, quien fue sostenido oficialmente como el nuevo Segundo Consejero. Aunque Williams no era tan activo en su oposición, su asociación con los disidentes lo colocó en el campo de ellos. [19] La salida de la Iglesia de estos hombres dirigentes, especialmente la insatisfacción de Oliver Cowdery y de David y John Whitmer —tres de los amigos mas cercanos de José— debió haber sido devastadora para él. Quizás creyó que regresarían pronto a la Iglesia; sin embargo, no fue así.

Las Revelaciones de Abril

Durante el mes de abril de 1838, José Smith recibió tres revelaciones —dos que han sido canonizadas y una no.— El 17 de abril de 1838, a un poco más de un mes de la llegada del Profeta a Far West, David W. Patten y Brigham Young fueron nombrados en la revelación. En esa fecha, Patten era el segundo en antigüedad de los Doce, y Young era el tercero. Ambas revelaciones son breves y contienen dirección e instrucciónes personales. En esta revelación, a Patten se le instruye a que arregle sus asuntos a fin de que pueda salir en una misión colectiva en la primavera de 1839, junto a los otros miembros de los Doce. Aunque la revelación no menciona a donde serían enviados los Doce, se habían recibido reportes del éxito de los Apóstoles Heber C. Kimball, Orson Pratt y otros cinco misioneros que estaban sirviendo en el norte y el centro de la Gran Bretaña. En la revelación se implicaba que todos los Doce efectuarían una misión de seguimiento en las Islas Británicas al siguiente año. [20] Trágicamente, Patten nunca pudo cumplir con la revelación ya que murió el 25 de octubre de 1838, después de haber sido herido en la Batalla del Crooked River en el norte del Condado de Ray. La revelación de Patten está incluída como parte de la sección 114 de la Doctrina y Convenios. [21]

La revelación de Brigham Young es más personal que la de Patten, lo cual posiblemente explica el por qué esta revelación no fue seleccionada para ser incluida en la Doctrina y Convenios. Young salió de Kirtland el 22 de diciembre de 1837, llegando a Far West, Missouri, el 14 de marzo de 1838, junto con José Smith. Un poco después él compró tierras en Mill Creek (probablemente en el municipio de Kingston), como a cuatro millas al este de Far West, en donde construyó una casa y empezó a proveer para su familia. La revelación declara: “En verdad así dice el Señor, que mi siervo Brigham Young vaya al lugar que ha comprado en Mill Creek y que allí atienda a su familia hasta que sea abie[r]ta una puerta eficaz para el sostén de su familia hasta cuando le mande ir a otra parte, y que no deje a su familia sino hasta que estén bien abastecidos. Amén” [22] En esa fecha la familia de Brigham consistía de su esposa, Mary Ann (Angell) y cinco hijos —Elizabeth y Vilate (hijas de la primera esposa de Brigham, Miriam Works, que falleció en 1832), Joseph A. y los mellizos Brigham y Mary, estos últimos dos nacieron el 18 de diciembre de 1837, solamente cuatro días antes de que Brigham saliera de Kirtland. Debido al alumbramiento, Mary Ann y los niños viajaron a Missouri separados de su esposo, y el viaje y la atención de los recién nacidos y los otros niños le afectaron en su salud. Las palabras de la revelación sugieren que Mary Ann y los niños ya habían llegado, de allí la instrucción para Brigham de que atendiera a sus hijos debido a la precaria salud de su esposa.

La más importante de las revelaciones de abril es la que recibió José Smith el 26 de abril de 1838, y tiene tres elementos principales. Primero, la revelación especifica que se haga un cambio en el nombre de la Iglesia. Cuando se organizó el 6 de abril de 1830, llevó el nombre de la Iglesia de Cristo (véase DyC 20: 1). Entonces, empezando el 3 de mayo de 1834, la Iglesia adoptó oficialmente el título de Iglesia de los Santos de los Últimos Días. [23] Sin embargo, la revelación indica que de allí en adelante la Iglesia se llame La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, aunque con cambios menores en la puntuación y las mayúsculas (solamente en el idioma inglés).

Segundo, la revelación instruyó a los Santos a que siguieran adelante con la construcción de un templo en Far West. Después de la creación del Condado de Caldwell en diciembre de 1836, los líderes de la Iglesia elaboraron planes para la construcción de un templo en Far West. Tan pronto como en abril de 1837, casi un año antes de la llegada del Profeta, la presidencia de Missouri, el sumo consejo y el obispado fueron “asignados para supervisar la construcción de la casa del Señor en . . . Far West.” [24] Posteriormente se escogió un terreno en la esquina noreste de la plaza pública, y el trabajo comenzó el 3 de julio de 1837. W. W. Phelps escribió que en ese día unos mil quinientos Santos se congregaron y rompieron el terreno, haciendo una excavación de 110 pies de largo por 80 de ancho. [25] Aunque la excavación para los cimientos marcó un inicio importante, la construcción fue suspendida hasta que José Smith pudiera dar la dirección y las instrucciones. Cuando el Profeta visitó Far West durante la primera semana de noviembre de 1837, se efectuó un concilio en el cual se decidió que “se posponga la construcción de la Casa del Señor hasta que el Señor revele Su voluntad de que se comience.” [26] Esa instrucción llegó el 26 de abril de 1838. menos de seis semanas después de la llegada de José Smith al norte de Missouri. Una parte de la revelación dice lo siguiente:

Sea para mí la ciudad de Far West una tierra santa y consagrada; y se llamará santísima, porque es santa la tierra sobre la cual os halláis. Por tanto, os mando edificarme una casa para el recogimiento de mis santos, a fin de que me adoren. Iníciese esta obra, así como los cimientos y una labor preparatoria, el verano que viene; désele principio el día cuatro de julio próximo, y desde ese día en adelante trabaje mi pueblo diligentemente para construir una casa a mi nombre; y de aquí a un año comiencen de nuevo a poner los cimientos de mi casa. Así trabajen con diligencia de allí en adelante hasta terminarla, desde la piedra angular hasta el techo, hasta que no quede nada incompleto. [27]

Por lo tanto. los Santos debían dedicar el sitio del Templo en Far West, o el cimiento el 4 de julio de 1838. De allí en adelante, debían hacer los preparativos (por ejemplo, conseguir la piedra, la madera y otros materiales de construcción) y empezar la construcción “de aquí en un año,” o sea el 26 de abril de 1839.

El elemento final de la revelación especificó que Far West iba a ser el lugar principal para el recogimiento mormón, y que se designaran otras localidades según fuera necesario. La revelación dice: “y además, de cierto os digo, es mi voluntad que se edifique la ciudad de Far West rápidamente mediante el recogimiento de mis santos; y que también se designen otros lugares como estacas en las regiones inmediatas, según lo que se le indique a mi siervo José de cuando en cuando.” [28] Para animar a los Santos que vivían en el Este a que emigraran al norte de Missouri, el 4 de mayo, una semana después de la revelación, el Profeta preparó un editorial, que se publicó posteriormente en el Elders’ Journal, en el cual describió las condiciones favorables de esa región: “En ninguna parte del mundo se puede producir algo mejor que en el Condado de Caldwell,” dijo, “el campo es saludable y la agricultura. . . . es semejante a la de cualquier parte del mundo. . . . las cosas necesarias para la vida se pueden conseguir muy fácilmente, sin exceptuar los lujos.” [29] Durante la primavera, el verano y principios del otoño, los miembros de la Iglesia, por centenares, hicieron caso a la revelación y al llamado de José Smith y se reubicaron en el norte de Missouri. Significativamente, para el fin de 1838, los Santos habían establecido una docena de comunidades en los Condados de Caldwell y Daviess, y Far West pudo reclamar la distinción de ser la comunidad fronteriza más grande en el norte de Missouri. En resumen, la revelación especificó el nombre de la Iglesia, dio instrucciones con respecto a la dedicación y la construcción de un templo, e hizo el llamado para congregarse. La revelación comprende lo que hoy es la sección 115 en la Doctrina y Convenios.

Expediciones al Condado de Daviess

Con la esperanza de que un gran número de Santos de los Últimos Días se mudarían a Missouri durante el verano, y de acuerdo con la revelación del 26 de abril que indicaba que además de Far West “se designen otros lugares como estacas en las regiones inmediatas,” José Smith dirigió al menos tres expediciones exploratorias al Condado de Daviess, al norte del Condado de Caldwell, entre el 18 de mayo y el 5 de junio, buscando lugares para colonizar. [30] El 18 de mayo, el Profeta y algunos otros salieron de Far West en la primera de las expediciones exploratorias al Condado de Daviess “con el propósito de . . . . establecer localidades y presentar solicitudes para el recogimiento de los Santos para el beneficio de los pobres.” [31] Al día siguiente, 19 de mayo, el grupo llegó a la casa de Lyman Wight. En febrero de 1838, Wight había conseguido una solicitud de propiedad en Grand River, en el municipio de Grand River en el Condado de Daviess, en donde sembraba y también operaba un transbordador durante la temporada de lluvias. En esta ocasión, la primera vez que José Smith visitó la región, el secretario del Profeta, George W. Robinson registró la siguiente entrada, muy significativa, en el Scriptory Book del Profeta: “Spring Hill un nombre dado por los hermanos que estuvieron allí presentes, pero después nombrado por la boca [del] Señor y llamado Adam Ondi Awmen [Adán-Ondi-Ahmán], porque dijo él es el lugar al cual vendrá Adán a visitar a su pueblo, o sea, donde se sentará el Anciano de Días, como lo declaró Daniel el Profeta.” [32] Ese registro es significativo por dos razones. Primero, revela que la región de Spring Hill en donde estaba viviendo Lyman Wight era la antigua tierra de Adán y Eva en donde vivieron después de su expulsión del Jardín de Edén. Segundo, los Santos de los Últimos Días que estén familiarizados con Daniel 7: 9-10 y 13-14 entenderán que antes de la Segunda Venida de Cristo a todo el mundo el Señor resucitado y el resucitado Adán, el “anciano de días,” visitarán y presidirán una asamblea de la posteridad de Adán en Adam-Ondi-Ahmán. Inmediatamente después de la visita de José a la región a mediados de mayo y de su pronunciamiento, el pueblo empezó a identificar la región como Adán-Ondi-Ahmán, o, de manera mas corta, Diahman. El pasaje del Scriptory Book, con dos cambios menores, ahora comprende la Doctrina y Convenios sección 116 y es la revelación más corta de todo el libro. [33]

El Altar en Tower Hill

Mientras estaban al pie de una colina larga cerca de la cabaña de Lyman Wight, George W. Robinson registró que habían descubierto “los restos de un altar nefita.” Para conmemorar el descubrimiento, José Smith le llamó al lugar Tower Hill. La redacción de la declaración de Robinson tal como está registrada en el Scriptory Book del Profeta ha llevado a un número de conclusiones erróneas de parte de los historiadores y de otras personas con respecto a qué fue lo que el grupo realmente encontró o descubrió. En realidad, al editar el manuscrito de la historia del Profeta, el cual posteriormente B. H. Roberts editó y publicó como la History of the Church, los editores cambiaron el relato de Robinson para que se leyera en primera persona como si el Profeta lo estuviera escribiendo y cambiaron la declaración para decir que el Profeta descubrió “los restos de un antiguo altar o torre nefita (la cursiva es mía).” [34] Ese cambio ha llevado a que se hagan conclusiones erróneas de que la estructura encontrada era en realidad un altar nefita del período y la cultura del Libro de Mormón. Sin embargo, simplemente esto no es verdad. Por lo tanto, ¿qué quiso decir Robinson cuando mencionó que habían descubierto los restos de una estructura “nefita”? Es importante tomar nota que los primeros Santos de los Últimos Días creían claramente que las tribus norteamericanas nativas eran descendientes de la antigua civilización nefita-lamanita. Con esta creencia, probablemente Robinson usó la palabra “nefita” para indicar que la estructura o altar fue hecho por, o que se originó, con los indios de Norte América. Puede ser también que usó la palabra “nefita” para indicar que el altar era de origen antiguo. Por lo tanto, lo que Robinson estaba tratando de describir eran los restos de lo que parecía ser la estructura de un altar sagrado construido por los nativos americanos.

El asunto se complicó más por el hecho de que cierto número de contemporáneos de José Smith hicieron declaraciones acerca de haber visitado Tower Hill y haber visto las ruinas antiguas, y luego reportaron que su origen era desde Adán o que en realidad, la estructura era parte del altar original usado por Adán para ofrecer sacrificios. Hablando arqueológicamente, es sumamente raro que una estructura física, grande o pequeña, sobreviva cinco o seis mil años bajo cualquier circunstancia. Además es importante tomar nota de que en ninguna parte del registro personal de José Smith (el Scriptory Book) que estaba escribiendo en 1838 existe alguna declaración hecha por él en la cual identifique las ruinas en Tower Hill como de origen adánico. Así que, ¿cómo surgió la idea de que las ruinas en Tower Hill se originaron con Adán?

Aunque no podemos dar aquí un tratado completo, debe ser suficiente lo siguiente: Durante el verano y el otoño de 1838, José Smith visitó Adán-Ondi-Ahmán, y en varias ocasiones, junto con otros, fue a Tower Hill. En las reminiscencias de los contemporáneos de José Smith que visitaron el lugar, con José o sin él, hay un acuerdo consistente de que el Profeta identificó específicamente a Tower Hill como el lugar en donde Adán ofreció los sacrificios antiguos. Dicho esto, uno puede ver como es que después de visitar el lugar y ver las ruinas y habiéndoles dicho José que aquí fue donde Adán ofreció sacrificios, ellos pudieron asociar naturalmente los restos antiguos con Adán, cuando en realidad eran de origen muy posterior.

En resumen, se pueden hacer las siguientes conclusiones: Primero, el 19 de mayo de 1838, José Smith reveló que el lugar conocido como Spring Hill, en el Condado de Daviess, Missouri, fue conocido antiguamente como Adán-ondi-Ahmán, o la tierra de Adán y su posteridad, y que en un día futuro, antes de la Segunda Venida del Salvador Jesucristo, se efectuará un gran y maravilloso concilio en ese lugar. Segundo, los restos arqueológicos que descubrió el grupo de José Smith el 19 de mayo de 1838, no pudieron haberse originado con Adán; sino que mas bien fueron originados por los nativos americanos. Tercero, puesto que José Smith enseñó que Tower Hill era el lugar en donde Adán ofreció sacrificios, muchos de sus contemporáneos identificaron equivocadamente los restos de la estructura antigua que aún se hallaba allí en 1838 como de origen adánico más bien que de origen nativo americano.

El Nacimiento de Alexander Hale Smith

A fines de mayo, mientras José Smith estaba en una de las expediciones al Condado de Daviess, le llegó noticia de Far West de que Emma estaba en labores de parto y muy próxima a dar a luz. George W. Robinson registró el primero de junio que José regresó a Far West para atender a Emma. [35] El bebé nació el 2 de junio y se le dio el nombre de Alexander Hale Smith. La tradición familiar dice que fue nombrado así en honor de Alexander W. Doniphan. Doniphan había actuado como el abogado principal para los Santos desde 1833 y era muy respetado por toda la comunidad Santo de los Últimos Días. La relación de José con Doniphan era mucho más corta, apenas unos meses, pero ambos hombres se admiraban mutuamente. El nacimiento de Alexander elevó el número de los niños Smith a cuatro —Julia, (la hija adoptada de los Murdock, de siete años), José III, (cinco años), Frederick Granger (casi dos)— y Alexander.

Creación de la Estaca en Adán-ondi-Ahmán

Desafortunadamente, Robinson no hizo ninguna anotación en la historia personal de José Smith desde el 5 de junio hasta el 4 de julio, por lo tanto los historiadores están a obscuras con respecto a las actividades diarias del Profeta durante ese período. Sin embargo, una anotación importante en el Elders’ Journal indica que a fines de junio José estuvo otra vez en el Condado de Daviess. El 28 de junio, durante una conferencia efectuada en una pequeña arboleda cerca de la cabaña de Lyman Wight, José Smith organizó la estaca de Adán-ondi-Ahmán, la tercera estaca que se organizó en la Iglesia, con John Smith (el tío del Profeta) como presidente y Reynolds Cahoon y Lyman Wight como consejeros. Sin embargo, la estaca duró poco ya que fue disuelta después de la expulsión de los Santos del Condado de Daviess en noviembre de 1838. [36]

La Dedicación del Sitio del Templo en Far West

De acuerdo a las instrucciones de José Smith en la revelación del 26 de abril de 1838, el 4 de julio se congregaron quizás entre dos mil y tres mil personas en la plaza pública para la dedicación del sitio y las ceremonias de colocación de las piedras angulares del Templo de Far West. [37] Las actividades del día se efectuaron con gran estilo. Las festividades comenzaron a las 10 de la mañana con un gran desfile que consistió de la infantería militar, los líderes de la Iglesia de acuerdo a sus llamamientos, “las damas y los caballeros,” y la caballería. Toda la procesión marchó hasta la plaza pública al son de la música de una banda dirigida por Dimick B. Huntington. Después de reunirse en el lugar del templo, toda la congregación formó un círculo alrededor de la excavación, con las damas al frente. José Smith ofreció la oración inicial. [38]

Las primeras dedicaciones de terrenos para templos se caracterizaron por la colocación de una gran piedra angular, cortada y labrada de antemano, en cada una de las esquinas de la excavación para los cimientos, después de lo cual se ofrecía una oración dedicatoria. Las piedras angulares del templo de Far West fueron cortadas por Elisha Averett (el albañil principal), Dimick B. Huntington y Cornelius Lott. [39] Cada piedra era aproximadamente de siete pies de largo, cuatro pies de ancho y dos pies de espesor. [40] Las piedras angulares fueron dedicadas en el siguiente orden y por los líderes siguientes y cada uno de ellos fue ayudado por doce hombres: (1) sureste ( la Presidencia de la Estaca de Missouri), (2) suroeste (la presidencia de los élderes), (3) noroeste ( el obispo), y (4) noreste (presidente de los maestros). Después de ser colocada cada piedra, la banda tocó una pieza musical. [41]

El día anterior a la dedicación y las festividades del 4 de julio, José Smith le pidió a Levi Hancock que compusiera una canción para las ceremonias. Mosiah Hancock, el hijo de Levi, escribió: “Trabajó en eso durante gran parte de la noche, y la tuvo lista para la ocasión.” La canción titulada “Song of Freedom,” [Himno de Libertad] consistía de doce estrofas. [42] Al terminar las ceremonias de las piedras angulares, los líderes de la Iglesia y los dignatarios tomaron sus lugares en un podio que se había construido para la ocasión. Sidney Rigdon, primer consejero en la Primera Presidencia, dio el discurso principal. Rigdon aprovechó la ocasión para narrar elocuentemente los principios de libertad sobre los cuales los fundadores establecieron el gobierno y de los derechos que las sociedades religiosas disfrutan bajo sus provisiones. Hablando de

manera general, también habló acerca de los reportes falsos acerca del mormonismo que habían circulado y también de las persecuciones y de los sufrimientos que experimentó la Iglesia desde sus inicios. Pero para el final de sus declaraciones, el discurso cambió de tono. Animado por la relativa paz que había existido en el norte de Missouri desde 1836, y con la seguridad en la noción de que la inmigración constante daría por resultado un aumento continuo en su población, Rigdon anunció que los Santos de los Últimos Días ya no sufrirían abusos a manos de sus enemigos. Sus palabras finales fueron de advertencia: “A la chusma que venga contra nosotros para perturbarnos; habrá una guerra de exterminio entre ellos y nosotros, porque los perseguiremos, hasta que se derrame la última gota de su sangre, o de otra forma, ellos tendrán que exterminarnos a nosotros porque llevaremos el foco de guerra hasta sus propias casas, y a sus propias familias, y un grupo o el otro será destruido.” Al final, las expresiones de Rigdon mostraron ser en parte proféticas. [43]

Después del discurso de Rigdon, los asistentes participaron en el “Grito de Hosanna,” una expresión vocal sagrada en la cual los Santos gritan al unísono: “Hosanna, Hosanna, Hosanna, a Dios y al Cordero, Amén, Amén, Amén,” y que se repite tres veces. [44] Al término de las ceremonias, los líderes de la Iglesia bajaron del podio y se instalaron en el lado sur de la excavación del templo. Las tropas militares y los oficiales desfilaron y pasaron revista ante los líderes de la Iglesia, después de lo cual, se dispersó la procesión. [45] ¡En realidad, una gran celebración!

8 de Julio, Un Día de Revelación

El 8 de julio muy bien podría ser llamado un día de revelación. En este día. el Profeta recibió cinco revelaciones distintas —que se sepa es lo más que ha se registrado en un solo día— La primera de estas revelaciones incluía instrucciones tratadas en una carta de la Primera Presidencia a Newel K. Whitney, William Marks y Oliver Granger. Debido a la salida de José de Kirtland, Marks fue asignado para presidir a los Santos que permanecieron allí. Newel K. Whitney, el obispo de Kirtland, también se quedó para supervisar las operaciones temporales de la Iglesia. Sin embargo, se esperaba que ambos hombres, en el corto plazo, arreglarían sus asuntos y se mudarían junto con el resto de los Santos en Missouri. Sin embargo, para julio, los dos hombres aún vivían en Kirtland, en tanto que la mayoría de los miembros se habían ido, o estaban en ruta, al oeste. La revelación aclaró en términos bien claros que Marks y Whitney debían mudarse a Missouri antes del invierno. La revelación implicaba que, una vez que estuvieran en Missouri, presidirían a los Santos en sus respectivos llamamientos —Marks como presidente de la estaca en Missouri— y Whitney como obispo en Adán-ondi-Ahmán. Para acelerar el proceso, Oliver Granger fue enviado a Kirtland para actuar como agente de la Primera Presidencia y arreglar algunos de sus asuntos de negocios. [46] La revelación constituye lo que hoy es la sección 117.

De acuerdo a las instrucciones dadas en la revelación, Newel K. Whitney y su familia salieron de Kirtland durante el otoño de 1838. Sin embargo, después de llegar a Saint Louis, los Whitney se enteraron de la expulsión de los Santos de Missouri, por lo que se instalaron temporalmente en el Condado de Greene, en Illinois, y mudándose después a Commerce en 1839. La familia Marks se estableció por un corto tiempo en Quincy antes de su mudanza a Commerce. Posteriormente, Marks llegó a ser el presidente de la estaca de Nauvoo. Whitney fue uno de los primeros cuatro obispos en Nauvoo.

La segunda revelación que fue recibida el 8 de julio se dirigía específicamente a los Doce. Como se mencionó, la revelación del 17 de abril dirigida a David W. Patten declaraba que los Doce serían designados para cumplir una misión de quórum empezando en la primavera de 1839 (véase DyC 114). La revelación del 8 de julio fue un complemento en la que se les decía que la misión de 1839 sería en el extranjero, o sea en la Gran Bretaña. Además, se dieron instrucciones específicas con respecto a la fecha y el lugar de su partida. La revelación dice: “Despídanse de mis santos en la ciudad de Far West el veintiséis del próximo mes de abril [26 de abril de 1839], en el sitio donde se edificará mi casa.” Además, debido a la excomunión, en los meses anteriores, de cuatro de los miembros originales del quórum de los Doce —John F. Boynton, los hermanos Luke S. y Lyman E. Johnson, y William E. Mclellin— el quórum estaba incompleto, necesitando que se llamaran nuevos miembros. Los designados en la revelación para llenar las vacantes fueron John Taylor, John E. Page, Wilford Woodruff y Willard Richards. [47] La revelación es ahora la sección 118.

Probablemente la más conocida y la que se cita más frecuentemente de las cinco revelaciones recibidas por José Smith el 8 de julio es la revelación con respecto a los diezmos, que actualmente constituye la sección 119. En 1837, los líderes de la Iglesia tanto en Kirtland como en Missouri habían contemplado la idea de implementar en la Iglesia un cierto tipo de sistema de diezmo, pero no se había tomado ninguna acción. Sin embargo, para el verano de 1838, Far West estaba lleno de empresas económicas, se planificó un templo, cientos de Santos de los Últimos Días, procedentes de Ohio y otras ramas en el este se habían congregado en Missouri, y se esperaba que llegaran más durante el verano, y para todo ello se necesitaban propiedades y capital inmediato. A causa de las presiones económicas de la Iglesia, aunadas a la necesidad de estandarizar las contribuciones financieras hechas por los miembros de la Iglesia, José Smith buscó instrucción revelada. La historia del Profeta declara que la revelación vino en respuesta directa a su súplica. Ésta dice: “¡Oh Señor! Indica a tus siervos cuánto requieres de las propiedades de tu pueblo como diezmo” Esencialmente, la respuesta que se recibió es doble. La primera parte dice: “De cierto, así dice el Señor, requiero que todos sus bienes sobrantes se pongan en manos del obispo de mi iglesia en Sión, para la construcción de mi casa, para poner el fundamento de Sión, para el sacerdocio y para las deudas de la Presidencia de mi Iglesia. Y esto será el principio del diezmo de mi pueblo.” En otras palabras, a fin de arrancar el programa, a los Santos se les mandó dar a la Iglesia todos sus bienes sobrantes, sus recursos o sus propiedades. Esto le permitiría a la Iglesia tener de inmediato los recursos que necesitaba. La segunda parte de la revelación dice: “Y después de esto, “ que significa que después de que hayan consagrado sus excedentes, “todos aquellos que hayan entregado este diezmo pagarán la décima parte de todo su interés [o ingresos] anualmente .” [48]

Después de que se recibieron las instrucciones con respecto al diezmo, se dio una revelación que la acompañaba en la que se identificaba los oficiales designados para supervisar los gastos de los fondos de diezmos recibidos: “De cierto, así dice el Señor, ha llegado el tiempo de que disponga de ellos un consejo integrado por la Primera Presidencia de mi iglesia, por el obispo y su consejo, y por mi sumo consejo, así como por mi propia voz dirigida a ellos, dice el Señor. Así sea. Amén.” [49] En breve, la revelación indicó que los fondos de los diezmos fueran desembolsados por un consejo que comprendía a la Primera Presidencia, al obispado de Missouri, y al sumo consejo de Missouri. Sin embargo, en la actualidad, hay un arreglo un poco diferente. El grupo que se conoce como el Consejo para la Disposición de los Diezmos, comprende a la Primera Presidencia, al Obispado Presidente, y al Quórum de los Doce.

La última revelación del 8 de julio es una que fue dirigida a Frederick G. Williams y a William W. Phelps. Como se indicó antes, por más de un año, la posición de Williams en la Iglesia había tenido sus altibajos. En noviembre de 1837 fue quitado de la Primera Presidencia, aunque siguió en la Iglesia. Phelps también había flaqueado, lo que resultó en su excomunión por el sumo consejo de Missouri en marzo de 1838. Sin embargo, para el mes de julio, tanto Williams como Phelps había hecho una restitución satisfactoria y fueron reinstalados en la Iglesia según se muestra en la siguiente revelación no canonizada: “De cierto, así dice el Señor, como resultado de sus transgresiones, su posición anterior les ha sido quitada, y ahora si quieren ser salvos, que sean ordenados Élderes en mi Iglesia, para predicar mi evangelio y para viajar por toda la tierra y de lugar en lugar, para traer a Mí a mis Elegidos dice el Señor, y esos serán sus deberes de aquí en adelante. Así sea. Amén.” [50] Otra vez, debido a la naturaleza personal de la revelación, uno puede entender por qué nunca fue incluída en el cánon de escrituras.

Un Editorial Interesante en julio de 1838

A fines de 1837, José Smith hizo un viaje relativamente corto a Missouri (del 27 de septiembre al 10 de diciembre). [51] A su regreso, el Profeta incluyó un relato de sus viajes en el Elders’ Journal (que entonces se publicaba en Kirtland), indicando que mientras estaba de viaje, personas de todas clases, “a diario y cada hora” le hacían preguntas. Al final de su narración hizo una lista de veinte preguntas que se le habían hecho de vez en cuando. Pensando que las respuestas a algunas de las preguntas pudieran ser de beneficio a los investigadores honestos así como para los Santos, dijo que las contestaría en el siguiente número del Elders’ Journal. [52] Sin embargo, debido a la mudanza de la Iglesia a Far West en 1838, el siguiente ejemplar del Elders’ Journal salió hasta julio de ese año. Aun así, ese número incluyó las respuestas del Profeta. Se anotan a continuación unas cuantas de las preguntas más interesante y hasta cómicas, así como las respuestas de José:

Tercera pregunta: ¿Se condenarán todos menos los mormones?

Respuesta: Sí; y gran parte de estos, a menos que se arrepientan y obren en justicia.

Pregunta 10: ¿No es cierto que José Smith fue buscador de dinero?

Respuesta: Sí; pero nunca le fue una ocupación muy provechosa, porque no le pagaban más que catorce dólares al mes por ese trabajo.

Pregunta 11: ¿No es cierto que José Smith raptó a su esposa?

Respuesta: Pueden preguntarle a ella. Tenía la edad suficiente, y puede contestar por sí misma.

Pregunta 15: ¿Bautizan los mormones en el nombre de José Smith?

Respuesta: No; mas si lo hicieran, sería tan válido como el bautismo que administran los sacerdotes de las varias sectas

Pregunta 20: ¿Cuáles son los principios fundamentales de su religión?

Respuesta: Los principios fundamentales de nuestra religión son el testimonio de los apóstoles y profetas concernientes a Jesucristo: que murió, fue sepultado, se levantó al tercer día y ascendió a los cielos; y todas las otras cosas que pertenecen a nuestra religión son únicamente dependencias de esto. [53]

La Guerra Mormona

El 6 de agosto de 1838, empezaron las hostilidades entre los Santos de los Últimos Días y los habitantes de Missouri cuando un grupo de mormones fueron a Gallatin en el Condado de Daviess a ejercer su derecho a votar en las elecciones estatales, y los historiadores marcan el inicio de la Guerra Mormona en Missouri con la escaramuza el día de las elecciones. Durante un período de casi cuatro meses, desde agosto hasta el fin de noviembre, tuvieron lugar siete confrontaciones mayores o campañas militares las cuales incluyen las siguientes: (1) la confrontación entre los mormones y los vigilantes callejeros de Missouri en el Condado de Daviess, lo que incluye la intercesión hecha por la milicia regional (de agosto a mediados de septiembre); (2) la defensa de la población Santo de los Últimos Días que residía en el Condado Carroll en contra de los reguladores del Condado, y la respuesta de la milicia regional a las perturbaciones (de agosto al 10 de octubre); (3) el incendio de Millport y Gallatin y la expulsión, hecha por la milicia mormona, de los residentes no-mormones en el Condado Daviess (a mediados de octubre); (4) el encuentro entre los mormones y la milicia de Missouri en el Crooked River en el Condado Ray (el 25 de octubre); (5) el ataque a la colonia mormona en Haun’s Mill por parte de los vigilantes callejeros de Missouri (el 30 de octubre); (6) la defensa mormona de Far West contra los vigilantes callejeros y las fuerzas militares del estado (del 28 al 31 de octubre); y (7) la rendición mormona y la ocupación militar efectuada por la milicia autorizada (del 1 al 29 de noviembre).

Durante toda la guerra mormona, José Smith desempeñó un papel activo, pero lo hizo como un ciudadano privado. No tuvo ningún rango en las milicias del condado o del estado y de hecho, pidió una excención de sus deberes militares en base a su responsabilidades ministeriales. Durante todo el conflicto, el Profeta estuvo contento de que los oficiales mormones legalmente autorizados y comisionados dirigieran las actividades militares. Con frecuencia, estos oficiales buscaron su consejo y orientación, pero lo hicieron así porque él era el Presidente de la Iglesia, alguien que creían que podría darles un consejo apropiado. Sin embargo, en su capacidad de ciudadano privado y como defensor mormón, José Smith participó o estuvo en la escena de tres de las siete confrontaciones. Él fue con algunos doscientos defensores al Condado Daviess a mediados de octubre, pero no participó en ninguna de las actividades de la compañía. Cuando los ciudadanos de Carroll y Daviess efectuaron el sitio de la comunidad mormona de De Witt a principios de octubre, José visitó la colonia para evaluar la situación, pero no participó en ninguna lucha. Finalmente, estuvo presente en Far West durante los últimos días de la guerra cuando los mormones hicieron el último intento por defender a la comunidad, pero no hubo hostilidades entre las tropas mormonas y la milicia estatal. Dicho esto, en la fecha de la rendición mormona, las autoridades de Missouri tenían toda la intención de arrestar a José Smith con la esperanza de procesarlo por su participación en la Guerra Mormona de Missouri.

Los Arrestos en Far West

El 27 de octubre de 1838, después de cerca de tres meses de hostilidades entre los mormones y los colonizadores de Missouri en los condados de Daviess, Carroll, Ray y Caldwell. el gobernador Lilburn W. Boggs firmó una orden ejecutiva en la que autoriza a la milicia estatal a someter al populacho mormón, forzarlos a rendirse, y obligarlos a que se fueran del estado. [54]

La orden fue ejecutada por Samuel D. Lucas, general mayor en la milicia estatal y comandante de las tropas de los condados de Jackson y Lafayette. El día anterior a la emisión de la orden de exterminio, Boggs relevó al General Mayor David R. Atchison del mando de la milicia estatal en el Distrito del Norte. [55] Probablemente Atchison fue relevado porque había servido como asesor legal de José Smith y sentía simpatía por los mormones. Boggs reemplazó a Atchison con John B. Clark del condado de Howard. Sin embargo, a causa de que Clark no estaba en el lugar para hacerse cargo, Lucas asumió el mando. El 31 de octubre Lucas y sus oficiales negociaron un arreglo pacífico aunque injusto con una delegación mormona de cinco hombres dirigidos por George M. Hinckle, comandante de la milicia del Condado de Caldwell. Las condiciones finales de rendición exigían que los mormones entregaran sus propiedades a fin de cubrir los daños que se hubieran causado durante el conflicto de Missouri, que entregaran sus armas, y que estuvieran de acuerdo en salir del estado. Una estipulación final requería que los líderes fueran entregados a las autoridades de Missouri. [56]

Lucas no perdió tiempo para aprehender a quienes pensó que eran los instigadores principales detrás de la insurgencia mormona, específicamente a: José Smith, Sidney Rigdon, Parley P. Pratt, Lyman Wight y George W. Robinson. El primero de noviembre, Hyrum Smith y Amasa M. Lyman fueron arrestados. Son evidentes las razones por las cuales estos siete hombres fueron aprehendidos. José Smith, Sidney Rigdon y Hyrum Smith, componían la Primera Presidencia. Robinson era el secretario del Profeta. Lyman Wight era el oficial de más alto rango en la milicia mormona del Condado Daviess y había desempeñado un papel principal en los ataques de represalia que los mormones hicieron en octubre. Amasa Lyman era un líder en una empresa de espionaje que exploró por todo el sur del Condado Caldwell y en la parte norte del Condado Ray, durante los días anteriores a la rendición. Finalemente, Parley P. Pratt, miembro del Quórum de los Doce de la Iglesia, participó en la batalla entre la Milicia de Missouri y la milicia mormona en Crooked River el 25 de octubre.

` Al atardecer del primero de noviembre, Lucas tomó la decisión temeraria y apresurada de

hacer un juicio militar contra los siete prisioneros. Él pensó que tenía que actuar rápido, mientras estaba al mando de la operación y antes de que llegara Clark, ya que el general del Condado Howard , menos familiarizado con el problema mormón, podría estar dispuesto a una justicia más indulgente a favor de los líderes de la Iglesia. Teniendo en mente estas consideraciones, el general del Condado Jackson decidió continuar inmediatamente con la corte marcial. Los detalles con respecto al juicio son escasos, pero las evidencias muestran que al tiempo del juicio José y su grupo estaban bajo custodia en el campo de Alexander W. Doniphan y ni siquiera se les permitió estar presentes para defenderse. [57]

La deliberación no duró mucho. Después de escuchar la evidencia, Lucas pidió el voto de los oficiales de la corte, que votaron tres a uno a favor de condenarlos por traición, una ofensa capital. [58] Doniphan se opuso vehementemente a la decisión, diciéndole a sus compañeros oficiales que ninguno de ellos estaba familiarizado con la ley militar y en protesta, se salió de la audiencia. [59]

No obstante, habiéndose dado el veredicto, Lucas preparó la orden de ejecución y se la mandó a Doniphan esperando que la cumpliese. La orden decía: “General Brigadier Doniphan—

Señor: Debe llevar a José Smith y a los otros prisioneros a la plaza pública de Far West, y fusilarlos a las 9:00 en punto mañana por la mañana. [Firmado] Samuel D. Lucas General Mayor al Mando.” [60] Sin embargo, Doniphan no estaba dispuesto a ser cómplice de dicha orden, y preparó una respuesta brusca. No solamente le informó a Lucas que consideraba que la orden era ilegal y que no la obedecería, sino que también amenazó con tomar acción legal si se llevaba al cabo la ejecución. La ilegalidad de la orden se basaba en que al menos tres de los prisioneros, a saber, José y Hyrum Smith y Sidney Rigdon de la Primera Presidencia, habían solicitado estar exentos de servir en la milicia estatal y por lo tanto no estaban bajo la autoridad militar. [61]

Anteriormente, Doniphan había sido consejero legal de José Smith y sabía de primera mano de su excención militar. Uno de los miembros de la brigada de Doniphan reportó: “Estos hombres nunca han pertenecido a ninguna organización militar legal, y por lo tanto, no podían haber violado la ley militar. La ley del soldado no se les podría aplicar, puesto que no han sido soldados en el sentido legal.” [62] Sin embargo, no se podía decir lo mismo de los otros cuatro prisioneros — Lyman Wight, Parley P. Pratt, George W. Robinson y Amasa Lyman— quienes habían sido comisionados o elegidos como oficiales de la milicia estatal. A pesar del hecho de que cuatro de los siete podrían estar bajo la autoridad militar, el intrépido rechazo de Doniphan para cumplir la orden de Lucas, y su advertencia de que tomaría acción legal si se efectuaban las ejecuciones, hicieron que Lucas reconsiderara su decisión y al final decidió tener bajo custodia a los siete hombres hasta que pudieran ser entregados a las autoridades civiles apropiadas. [63]

Durante la mañana del 2 de noviembre, un carromato bastante vigilado que llevaba a los siete prisioneros entró a Far West.. Lucas puso al general brigadier Moses Wilson al mando de trescientos hombres y le ordenó llevar a los líderes de la Iglesia a Independence, en tanto que él terminaba la rendición. [64] Lucas pasó la noche en Far West y salió de allí a la mañana siguiente a fin de alcanzar a Wilson. Mas o menos a las tres de la tarde del domingo 4 de noviembre, Lucas y Wilson llegaron a Independence con los prisioneros, que fueron encarcelados inmediatamente en una casa de troncos vacía que estaba justo al norte y enfrente de la plaza pública de Independence. [65] Mientras estuvo preso, José Smith le escribió una carta a Emma Smith en la cual le dio algunos detalles de los acontecimientos desde que salieron de Far West. En la carta, José Smith menciona que Lucas, Wilson y sus guardias los estaban tratando con considerable cortesía. Luego comparte sus preocupaciones por ella y los niños:

Mi querida y amada compañera de mi seno, en tribulación y afecto te informo que estoy bien, y que todos estamos de buen ánimo con respecto a nuestro destino, hemos sido protegidos por los soldados del Condado de Jackson de una manera muy gentil, y llegamos aquí, en medio de un gran desfile, al empezar la tarde, y en vez de ir a la cárcel nos han ofrecido una buena casa y nos han tratado muy amablemente. Estoy preocupado por tí y mis amados hijos, mi corazón llora [y] se lamenta por los hermanos y por la muerte [de los] del pueblo de Dios. . . . Quiero que sigas en donde estás hasta que vuelvas a saber de mí, y puede ser que te mande traer. No puedo saber con certeza en qué situación estoy y solamente puedo orar por mi liberación, y en tanto no lo sepa, continuaré tomando las cosas como vengan, con paciencia y fortaleza, espero que seas leal y fiel a todo lo que se te confíe, en mi situación no puedo escribir mucho, lleva los asuntos como lo requieran tus circunstancias y tus necesidades, que Dios te de prudencia y sabiduría y entereza [y] confío en que así será, pienso en mis pequeños continuamente, diles que su padre todavía está vivo y que Dios le conceda que los pueda ver otra vez. Oh, Emma, por favor no me abandones ni a la verdad, pero recuerda que si no te veo otra vez en esta vida, quiera Dios concedernos que nos [podamos] encontrar en el cielo. No puedo expresar todos mis sentimientos, mi corazón esté lleno. Adiós, mi bondadosa y afectuosa Emma. Soy tuyo para siempre. Tu esposo y amigo fiel. José Smith hijo. [66]

Al segundo día de su confinamiento en Independence (el 5 de noviembre) en consideración por su trato amable, los siete prisioneros escribieron y firmaron una tarjeta en la que expresaron su aprecio a los oficiales militares (se mencionan los nombres de Lucas y Wilson) y a sus subordinados por la cortesía y civilidad que les habían brindado. Lucas y Wilson estuvieron tan complacidos por la expresión de aprecio de los prisioneros que mandaron la tarjeta al editor del periódico Boonslick Democrat, que se publicaba en Fayette, Condado de Howard, Missouri, pidiéndo que la publicara. Ese documento se publicó el 10 de noviembre de 1838.

Es con sentimientos poco comunes, que los abajo firmantes aprovechan este método para presentar una verdadera gratitud hacia ustedes por el trato amable y la gran atención recibida de su parte desde que fueron puestos como prisioneros a cargo de ustedes; habiendo recibido todo tipo de bondad que se podría esperar de parte de una gente magnánima y honorable. Esta, caballeros, no ha sido preparada como una adulación sino como la forma de reconocer la deuda que se tiene con ustedes. Esperamos que los generales Lucas y Wilson, todos los oficiales y soldados bajo su mando, reciban esta expresión de nuestros sentimientos hacia ellos, a cambio del trato amable que hemos recibido de su parte. Caballeros, les encontramos como amigos en la época en que más los necesitábamos; y desde que llegamos a esta villa, no hemos recibido ningún insulto de parte de nadie.

Caballeros, somos prisioneros en sus manos, y ha sido tanta su magnanimidad, que desearíamos seguir bajo su cuidado mientras sigamos prisioneros.

Para su prosperidad en esta vida, y el descanso eterno en la que está por venir, cuenten con el deseo sincero y las oraciones devotas de sus prisioneros que están en tribulación. [67]

Uno o dos días después de su llegada a Independence, los siete prisioneros fueron trasladados de la casa de troncos a la Casa Noland, un hotel que estaba a corta distancia al este, en la esquina noroeste de la calles Main y Maple. Allí esperaron hasta recibir noticias con respecto al lugar donde se efectuaría su audiencia. Fueron tratados con hospitalidad y hasta se les permitió entrar y salir según lo desearan. [68]

Traslado a Richmond

El 4 de noviembre, el mismo día en que Lucas y Wilson llegaron a Independence con José Smith y los otros seis prisioneros, el mayor general John B. Clark llegó a Far West, en donde supervisó las actividades finales de la rendición de los mormones y efectuó otros arrestos.

Al día siguiente, 5 de noviembre, Clark interrogó al coronel Santo de los Últimos Días George M. Hinckle y a otros líderes de la Iglesia, quienes le dieron información con respecto a cuales de los Santos habían tenido un papel importante en el conflicto. Esa misma tarde, Clark ordenó el arresto de cuarenta y seis hombres Santos de los Últimos Días. [69] Clark también le ordenó al coronel Sterling G. Price y a dos compañías de la milicia estatal que viajaran a Richmond para encontrarse con el general Lucas y vigilar a José Smith y los otros seis prisioneros. Sin embargo, en esa fecha, Clark y Price no estaban enterados de que Lucas no había ido a Richmond sino que se había dirigido a Independence. Cuando Clark se enteró de que Lucas había llevado a los siete prisioneros al Condado de Jackson, envió un pequeño destacamento a Independence ordenándole a Lucas que les entregara a los prisioneros para que los llevaran a Richmond para investigarlos. [70]

El 7 de noviembre, los hombres de Clark llegaron a Independence y se hicieron cargo de los prisioneros. En consecuencia, al día siguiente, acompañados por una pequeña escolta militar, los prisioneros viajaron quince millas, cruzaron el Río Missouri, y se alojaron esa noche en una casa vieja. Al día siguiente, 9 de noviembre, mientras viajaban a Richmond, los alcanzó una fuerte guardia al mando del Coronel Price, quien los condujo el resto del camino. Al anochecer, al llegar al asiento del Condado Ray, José y Hyrum Smith, Sidney Rigdon, George W. Robinson, Parley P. Pratt, Lyman Wight y Amasa Lyman, fueron llevados a una vieja casa de troncos situada cerca de una cuadra al norte de la plaza pública y de la corte de Richmond, en donde les pusieron guardias y fueron encadenados juntos con hierros pesados. [71] Durante tres semanas (del 9 al 29 de noviembre) la casa de troncos sirvió como cárcel para los siete líderes de la Iglesia. Athalia R. Robinson, de diecisiete años de edad e hija de Rigdon y esposa de George Robinson, se alojó con los prisioneros por un tiempo. Debido a la débil salud de Rigdon, a Athalia se le permitió que cuidara a su padre enfermo y que estuviera con su esposo. [72]

En la tarde del martes 6 de noviembre, el general Clark salió de Far West y marchó a Richmond con los cuarenta y seis hombres mormones que había capturado. Llegó al asiento del Condado Ray el 9 de noviembre, en donde licenció a su división con la excepción de un grupo pequeño que mantuvo para vigilar a los prisioneros Santos de los Últimos Días que habían sido traídos a Richmond para ser investigados por la corte. [73] Mientras tanto, el capitán Samuel Bogart de la milicia del Condado Ray hizo otros arrestos de Santos de los Últimos Días que se sospechaba que habían participado en la guerra Mormona y que no habían sido detenidos todavía. Finalmente, Bogart rodeó a otros once prisioneros mormones, lo que elevó el número de acusados mormones a sesenta y cuatro. [74] Con excepción de José Smith y los otros seis líderes que estaban encarcelados en la casa de troncos, los otros cincuenta y siete prisioneros mormones fueron confinados en la corte del Condado Ray, ya que era el único edificio lo suficientemente grande para acomodar a tantos hombres.

La Corte de Investigaciones de Richmond

El 12 de noviembre la corte fue convocada por el Juez del Quinto Distrito, Austin A. King, para comenzar a examinar los cargos levantados contra los mormones. Es importante entender que la Corte de Investigaciones de Richmond no era un juicio en sí, sino solamente era una investigación o audiencia preliminar para determinar si había suficiente evidencia o causas probables contra los acusados mormones que los obligara a ser llevados a juicio. La corte de investigaciones empezó el 12 de noviembre y continuó hasta el 29 de noviembre (con la muy probable excepción del 18 y 25 de noviembre que fueron domingos). Thomas Burch y William Wood fueron los fiscales por parte del estado. Los prisioneros fueron representados por Alexander Doniphan y Amos Rees.[75]

En algún momento durante el primer día de la audiencia de Richmond (el 12 de noviembre), José Smith le escribió una carta a Emma desde la casa de troncos en donde él y sus otros seis compañeros de prisión estaban en grilletes. Comienza su carta declarando su inocencia: “Somos prisioneros encadenados, y al cuidado de una fuerte guardia, por el nombre de Cristo y no por otra causa, aunque han surgido cosas que nos eran desconocidas, y por lo tanto fuera de nuestro control, que pudieran ser el pretexto para que la chusma nos acuse, pero creo que al examinarnos las autoridades descubrirán nuestra inocencia y nos dejarán libres, pero si esta bendición no la podemos obtener, me consuela saber que, sin importar lo que me sobrevenga, soy inocente.” Enseguida expresa su amor y preocupación por su familia: “Oh que Dios conceda que pueda tener el privilegio de ver una vez más a mi adorable familia, con el gozo de las dulzuras de vivir en libertad, y de la vida social, el apretarlos en mi seno y besarles las mejillas llenará mi corazón de una gratitud indescriptible, diles a los niños que estoy vivo y que confío poder ir a verlos pronto, consuela sus corazones todo lo que puedas y trata de tener consuelo tu misma, todo lo que puedas.” A continuación, menciona a cada uno de sus hijos: “Dile al pequeño Joseph, que debe ser buen niño, que papá lo ama [con] un amor perfecto, que él es el mayor y no debe molestar a los que [son] más pequeños que él, sino consuélalos, dile al pequeño Federico que su padre lo ama con todo su corazón, es un niño adorable, Julia es una niñita adorable, a ella también la amo, es una niña prometedora, dile que su padre quiere que lo recuerde y que sea buena niña, dile a todos los demás que los amo a todos y que oro por todos ellos. . . . el pequeño Alexander está en mi mente continuamente.” Luego concluye la carta con una expresión personal de su amor por Emma: “Oh mi afectuosa Emma, quiero que recuerdes que soy un amigo leal y fiel, hacia tí y los niños, para siempre, mi corazón está entrelazado alrededor del tuyo para siempre jamás, oh, que Dios te bendiga, amén. Soy tu esposo y estoy en cadenas y tribulaciones, etc.” [76]

Todos los días en que hubo audiencias, José y Hyrum Smith, Sidney Ridgdon, George Robinson, Parley P. Pratt, Lyman Wight y Amasa Lyman fueron escoltados por un pequeño contingente de guardias militares bajo el mando de Sterling Price desde la casa de troncos a la corte del Condado de Ray, en donde se unían con los otros prisioneros Santos de los Últimos Días para escuchar las evidencias que se presentaban contra ellos. Cuando se suspendían las audiencias al fin de cada día, los hermanos Smith, Rigdon, Robinson, Pratt, Wight y Lyman eran llevados de regreso a la casa de troncos para pasar la noche, en tanto que el resto de los prisioneros Santos de los Últimos Días pasaban la noche confinados en el edificio de la corte que estaba sin terminar. Más tarde, Pratt reportó que una noche durante su confinamiento en la casa de troncos, José Smith les dio una reprimenda bastante dura a los guardias militares, un acontecimiento que ha sido registrado en la historia de la Iglesia. [77]

Después de casi tres semanas de testimonios, la corte liberó a veintinueve de los sesenta y cuatro acusados. Sin embargo, el juez King determinó que existía suficiente evidencia para llevar a juicio a treinta y cinco. Veinticuatro mormones fueron llevados a juicio por crímenes cometidos en el Condado de Daviess. Èstos fueron acusados de incendio, allanamiento de morada, asalto y robo a mano armada, y se les ordenó comparecer en la corte de circuito en el Condado Daviess el 28 de marzo. Después de pagar una fianza, estos hombres fueron puestos en libertad. [78] El juez King decidió que había suficiente evidencia para acusar a cinco hombres — Parley P. Pratt, Norman Shearer, Darwing Chase, Luman Gibbs y Morris Phelps— por la muerte de Moses Rowland, la que ocurrió durante el ataque en Crooked River. Puesto que la acusación de asesinato no admite fianza, se ordenó que estos cinco hombres siguieran confinados en la cárcel de Richmond hasta el 11 de marzo de 1839, que es cuando la corte del circuito se reuniría allí. Finalmente, también se encontró causa probable contra José Smith, Sidney Rigdon, Hyrum Smith, Lyman Wight, Alexander McRae y Caleb Baldwin por el cargo de traición, que también es una ofensa que no admite fianza. Su juicio fue programado para empezar el 7 de marzo de 1839, en el condado de Daviess. Sin embargo, debido a que no había carcel en Daviess, el juez King ordenó que fueran trasladados a la cárcel de Liberty en el Condado Clay y que allí esperaran su comparecencia ante la corte. [79] Los seis líderes de la Iglesia fueron transferidos inmediatamente a Liberty para que empezar su confinamiento.

La Cárcel de Liberty

En la tarde del primero de diciembre de 1838, acompañados de guardias armados, José Smith y sus cinco compañeros de prisión llegaron a la cárcel de Liberty y fueron puestos bajo el cuidado del carcelero Samuel Tillery. Lyman Littlefield, un Santo de los Últimos Días estuvo presente en la fecha en que entraron por primera vez a esa cárcel y años después describió la escena:

Este carromato construido de manera tosca — cuyos caja tenía extremos más altos— se detuvo finalmente cerca a la plataforma en el frente de la cárcel, a la cual se podía llegar por una media docena de escalones, construídos al sur y al norte de la misma. El frente de la cárcel daba al este.

Los prisioneros salieron del carromato e inmediatamente subieron por los escalones del sur hacia la plataforma en la cual no se había construido un pasamanos. La puerta estaba abierta, y los cuerpos altos y bien proporcionados de los prisioneros entraron uno por uno. El Profeta José fue el último pues se había rezagado. Se volteó parcialmente con un movimiento lento y digno, y miró a la multitud. Dio la vuelta y al alejarse, levantó su sombrero y dijo con voz clara: “Buenas tardes caballeros.” Al momento siguiente se había escapado de la vista. La pesada puerta giró sobre sus fuertes bisagras y el Profeta quedó oculto de la mirada de la multitud curiosa que estaba observando. muy ávidamente [80]

Construida originalmente en 1833, la cárcel medía veintidós pies por veintidós y medio y estaba hecha de bloques de piedra caliza de dos pies de espesor. Separando la pared exterior de piedra caliza, de la pared interior hecha de vigas de madera de un pie de espesor había un espacio de doce pulgadas de lleno de piedras sueltas, lo cual hace que la estructura total de la pared tenga cuatro pies de espesor. El interior de la cárcel consistía de un piso superior y un calabozo en el inferior, al cual se entraba por una puerta en el piso. Pequeñas ventanas enrejadas proveían la ventilación. Una pequeña estufa daba calor al piso superior, pero el calabozo no recibía calor. [81] Fue bajo esas condiciones que José y Hyrum Smith, Baldwin y McRae pasarían los siguientes 127 días (del 1 de diciembre de 1838 hasta el 6 de abril de 1839). El confinamiento de Rigdon fue considerablemente menor. El 25 de enero de 1839, tuvo éxito al presentar su caso ante el juez Joel Turnham y fue liberado, aunque no salió de la cárcel sino hasta el 5 de febrero. [82] Siendo que el alcance de este capítulo es el año 1838, solo me enfocaré brevemente en las actividades de José Smith en la cárcel de Liberty durante el mes de diciembre.

En el atardecer de este primer día de encierro en la cárcel de Liberty el Profeta le escribió una carta a Emma en Far West para informarle de su cambio de cárcel y de su condición actual:

“Mi querida compañera: Aprovecho esta oportunidad para informarte que llegamos a Liberty y [fuimos] encarcelados esta tarde, pero todos tenemos buen ánimo, el capitán Bogard [Samuel Bogart] te entregará estas líneas con mi respetos para todos los que siguen en donde estás actualmente. Tuyo, etc. José Smith hijo.” [83] Esta breve nota es una de ocho cartas, que aun existen, que fueron escritas o dictadas por José Smith desde la cárcel de Liberty.

Las autoridades de Missouri fueron lo suficientemente consideradas como para permitir que hubiera visitantes en la cárcel, y a unos cuantos se les permitía permanecer por varios días. Uno solamente puede imaginarse la manera en que las visitas de familiares y amigos levantaron el ánimo de los prisioneros. Con frecuencia traerían alimentos, ropa, cartas, cobijas y otras cosas necesarias. Emma visitó la cárcel tres veces — el 8-9 de diciembre, del 20 al 22 de diciembre, y por último el 21 de enero de 1839—. [84] Se sabe que Joseph III, que tenía 6 años de edad, la acompañó en dos de esas visitas. Años después Joseph III recordó que su padre le dio una bendición durante una de esas visitas. [85] Después de mediados de febrero de 1839, el número de visitantes disminuyó considerablemente, principalmente porque la mayoría de los Santos estaban saliendo del estado.

Por lo general, la vida de los prisioneros era muy monótona. La mayor parte de su tiempo lo pasaban conversando unos con otros. La lectura brindaba alguna distracción. Y siempre había mucho tiempo para pensar. Pero sobre todo era evidente que estaban incómodos. Puesto que estuvieron confinados durante el invierno, el frío hizo su efecto. Cuando eran confinados al área del calabozo en el piso inferior, era casi como si los dejaran en el exterior porque no había ninguna estufa o chimenea que diera calor interior. En algunas ocasiones encendían una fogata, pero el cuarto se llenaba de humo. Lo mejor que podían hacer era tratar de tapar las ventanas enrejadas y envolverse en las cobijas. La exposición al frío, junto con comida sucia y mala, hicieron que se enfermaran —con náusea, fiebre, dolores de cabeza y de cuerpo— ya no se diga nervios crispados y agotados. Unas cubetas les servían de letrinas, lo cual causaba un mal olor en el cuarto. Usaban la misma ropa durante varios días, y con frecuencia se veían ojerosos y demacrados. Solamente en raras ocasiones los sacaban para hacer un poco de ejercicio y alguna buena comida ocasional en alguna taberna local, o para reunirse con sus abogados; todo lo cual sucedía mientras eran vigilados por una fuerte guardia.

Para mediados de diciembre, José ya estaba harto de su celda inhóspita. Muy indignado, contra quienes percibía que eran culpables de su encarcelamiento y de sus tristes circunstancias, pero sobre todo frustrado ante la idea de pasar el invierno en la carcel, el 16 de diciembre, expresó sus sentimientos interiores en una larga carta dirigida a la Iglesia. En la carta, José declaró enfáticamente su inocencia. Se veía a sí mismo, al igual que los profetas y apóstoles de la antigüedad, como víctima de la persecución religiosa por causa de la verdad. Además, mencionó y condenó abiertamente a sus acusadores, particularmente a sus antiguos amigos y asociados, más notablemente a George M. Hinckle, Reed Peck, John Corrill, William W. Phelps, Sampson Avard y John Clemenson, quienes, durante la rendición mormona y la ocupación militar, cooperaron con los oficiales de la milicia de Missouri y posteriormente comparecieron como testigos a favor del estado durante la audiencia en Richmond. Además de estos hombres, el Profeta mencionó a Martin Harris, David Whitmer, John Whitmer, Oliver Cowdery, William E. McLellin, Thomas B. Marsh y Orson Hyde, los cuales habían apostatado de la Iglesia durante el año anterior y a quienes Smith había considerado como traidores a la causa. Finalmente, condenó enfáticamente las acciones de la milicia del estado y a quienes habían efectuado actos de agresión contra los Santos, y los etiquetó como asesinos y ladrones. A pesar del tono condenatorio de la carta, el Profeta expresó confianza y optimismo en el futuro y la convicción personal de que Dios todavía estaba con él y con el pueblo Santo de los Últimos Días. [86]

Conclusión

El 23 de diciembre de 1838, José celebró su trigésimo tercer cumpleaños. Dadas las circunstancias, fue una fecha muy difícil para él. Estoy seguro que al terminar el año, él reflexionó mucho en los eventos de los últimos doce meses. El año 1838 no fue bueno para él. De hecho si fuera posible preguntarle a José Smith: “Repasando su vida, ¿cuándo experimentó la mayor desilusión? ¿Cuándo sufrió las mayores decepciones? ¿cuándo fue más difícil su vida? ¿Cuándo es que tocó fondo? me imagino que contestaría: “1838.” Los eventos de ese año lo desafiaron como ningún otro. El año 1838, para mí, sobresale como el año que estuvo mas lleno de pruebas en toda su vida, no exceptuando el año 1844. Amenazado por demandas legales y fastidiosas de parte de los apóstatas y de sus antagonistas no mormones, se vio obligado a salir de Kirtland a mitad del invierno solo para tener una nueva residencia en el ambiente tosco de la frontera en el norte de Missouri. La apostasía de Kirtland en 1837 fue muy seria, pero tomen en cuenta a quienes perdió la Iglesia en 1838. Primero y principalmente, estuvo Oliver Cowdery, el amigo más cercano y querido de José Smith, quien lo abandonó. Otros figuras prominentes y asociados cercanos del Profeta, incluyeron a: David Whitmer, uno de los testigos del Libro de Mormón y el Presidente de la Iglesia en Missouri; John Whitmer, uno de los ocho testigos, el historiador de la Iglesia y miembro de la presidencia de Missouri; Frederick G. Williams, ex consejero de la Primera Presidencia; William W. Phelps, miembro de la presidencia de Missouri y el impresor de la Iglesia; William E. McLellin, Thomas B. Marsh y Orson Hyde, miembros de los Doce; Hiram Page y Jacob Whitmer, dos de los ocho testigos del Libro de Mormón; George M. Hinckle, comandante militar; Reed Peck; John Corrill y Sampson Avard. Todos estos hombres le dieron la espalda al mormonismo y a José Smith. Afortunadamente, unos cuantos regresaron, pero los que no lo hicieron, aunque sus nombres aparecen en las páginas de la historia, uno se pregunta qué contribuciones pudieron haber hecho de haber permanecido fieles.

Y luego ocurrió la Guerra Mormona de 1838 en Missouri. ¿En qué parte de los anales de la historia Americana hay algo igual a las persecuciones experimentadas por una minoría religiosa? ¡En ninguna! Cuando José Smith fue a residir permanentemente en Far West en marzo de 1838, las circunstancias geográficas y políticas parecían indicar que los mormones podrían experimentar una calma relativa y una larga cooperación con sus vecinos en Missouri. Sin embargo, en solo unos cuantos meses los Santos de los Últimos Días se vieron involucrados en conflictos armados, no solamente contra los vigilantes callejeros sino también con la milicia estatal autorizada. Las hostilidades, los malos tratos y las acciones ilegales contra los Santos de parte de los ciudadanos y los oficiales del estado de Missouri causaron increíbles dificultades físicas y emocionales. Pero les digo que quizás José Smith sufrió tanto como los demás. Como Presidente de la Iglesia, supo que los Santos sufrieron las persecuciones porque creían en su mensaje y en su testimonio. Cerca de dos docenas de Santos murieron como consecuencia directa de la Guerra Mormona — solamente en Haun’s Mill murieron diecisiete—. Y ¿por qué murieron? Porque creían que José Smith era el profeta de Dios. Nadie, excepto el propio José, comprenderá el dolor emocional, psicológico y espiritual que sintió por causa de los que sufrieron porque creían en él.

Y, al final, estuvo la cárcel de Liberty —es difícil imaginar que sea el nombre correcto para una prisión—. Acusado equivocada y falsamente, José enfrentó la amenaza de la persecución legal mientras estuvo bajo la custodia del estado por lo que llegó a ser un período de cinco meses y medio. ¿Podría empeorar las cosas? No es de sorprender que en marzo de 1839 él haya exclamado por escrito: “Oh Dios, ¿en donde estás?” (Doctrina y Convenios 121: 1). Afortunadamente, mediante la revelación personal, pudo tener la seguridad de que las cosas se resolverían. En la mañana del 3 de noviembre, solamente cuatro días después de haber sido puesto bajo custodia por el mayor general Samuel D. Lucas, Parley P. Pratt escribió: “José Smith

nos habló a mí y a los demás prisioneros en un tono suave, pero lleno de ánimo y de confianza; y dijo: ‘Tened buen ánimo, hermanos, anoche vino a mí la voz del Señor y nuestras vidas nos serán concedidas, y sin importar lo que tengamos que sufrir durante esta cautividad, ninguna de nuestras vidas se perderá.’” [87] Poco pudo comprender en ese tiempo que pasarían cinco meses y medio antes de que pudiera estar libre y a salvo de la cautividad de Missouri. Casi al final de su encarcelamiento, se le volvió a asegurar otra vez: “Tus amigos te sostienen, y te saludarán de nuevo con corazones fervientes y manos amistosas” (Doctrina y Convenios 121: 9).

Afortunadamente, habría mejores días más adelante, pero la libertad no llegó sino hasta el 22 de abril de 1839, en que salió de Missouri por última vez, para nunca volver a poner pié en su suelo, cruzar el Río Mississippi, y encontrar refugio permanente en Illinois.

Notas

[1] José Smith hijo, History of the Church of Jesus Christ of Latter-day Saints, B. H. Roberts, editor, 2ª edición revisada (Salt Lake City: Deseret Book, 1971), 3: 1

[2] Revelación de José Smith, 12 de enero de 1838, Joseph Smith Papers, Biblioteca de Historia de la Iglesia, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Salt Lake City. Una versión un poco diferente de esta revelación fue registrada en el Joseph Smith’s Scriptory Book (véase José Smith’s Scriptory Book, Joseph Smith Papers, Biblioteca de la Historia de la Iglesia; publicados en The Papers of Joseph Smith vol. 2, Journal, 1832-1842, Dean C. Jessee, editor [Salt Lake City: Deseret Book, 1992], página 255.

[3] Véase “History of Luke S. Johnson,” por él mismo, Millenial Star, 1 de enero de 1865, páginas 5-6. Aunque Luke S. Johnson era uno de los disidentes que habían sido excomulgados de la Iglesia, ayudó a José Smith a que escapara en la fecha de sus salida de Kirtland.

[4] Lucy Mack Smith, Biographical Sketches of Joseph Smith, the Prophet, and His Progenitors for Many Generations (Londres: Publicado para Orson Pratt por S. W. Richards, 1853), pag. 216.

[5] Véase History of the Church, 3: 2 por José Smith. Es interesante hacer notar que la revelación instruyó a toda la Presidencia de la Iglesia para que salieran de Kirtland. En esa fecha, la Primera Presidencia consistía de José Smith, Sidney Rigdon y Hyrum Smith, que había reemplazado a Frederick G. Williams como segundo consejero en la Primera Presidencia en noviembre de 1837. Además de los tres miembros de la Primera Presidencia , José Smith padre, (el papá del Profeta) y John Smith (el tío del Profeta) habían sido sostenidos en septiembre de 1837 como Presidentes Asistentes en la Primera Presidencia.. Finalmente, Oliver Cowdery tenía el oficio de Presidente Asistente de la Iglesia. Todos juntos, estos seis hombres conformaban la presidencia de la Iglesia. Con la excepción de Cowdery, que ya estaba en Missouri, Hyrum, José padre, y John Smith también se vieron obligados a salir de Kirtland. Hyrum salió en marzo. John Smith llegó a Missouri alrededor de junio. José el padre y Lucy vivieron temporalmente en New Portage, Ohio, antes de viajar a Missouri, a donde llegaron a fin de julio o principios de agosto.

[6] José Smith, History of the Church, 3: 2-3.

[7] Leonard J. Arrington, Brigham Young: American Moses (Nueva York: Alfred A. Knopf, 1985), páginas 62. Arrington identifica erróneamente a Dublin, Indiana como Dublin, Illinois.

[8] De José Smith a la Presidencia de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Kirtland, el 29 de marzo de 1838, Scriptory Book, páginas 22-23; véase también History of the Church, 3:10.

[9] Linda King Newell y Valeen Tippetts Avery, Mormon Enigma: Emma Hale Smith: Prophet’s Wife, “Elect Lady,” Polygamy’s Foe Garden City, NY: Doubleday, 1984), página 70.

[10] En julio de 1862 o 1863, un reportero de un periódico visitó Far West y reportó haber visto la casa de José Smith, la cual aún existía en esa época. Su reportaje que fue publicado hasta 1875, dice lo siguiente: “El tercer punto de interés, y quizás el más atractivo del lugar, es la antigua residencia de José Smith, el profeta mormón, y fundador de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días . . . . Esta es una casa de madera burda, de estilo antiguo, de un piso, con dos cuartos situada a un cuarto de milla al sudoeste del sitio del templo en el cuadrante n[or] e[este] de la sección 15 S[ubdivisión] 15 H[ilera] 29. . . . El lugar es usado actualmente como residencia por N. Howard. La granja de la cual forma parte una vez fue propiedad de J. Hughes, pero ahora pertenece al coronel Calvin F. Burnes, de San José” (Daily Morning Herlad [San José, Missouri]. 1 de enero de 1875). Un plano dibujado en 1876 de la subdivisión Mirable, muestra la localización y la propiedad de la casa según la describió el reportero, e indica que la casa todavía existía en esa fecha. An Illustrated Historical Atlas of Caldwell County, Missouri [Philadelphia: Edwards Brothers of Missouri, 1876], página 37). En 1907, el fotógrafo George Edward Anderson visitó Far West, en donde le mostraron la localización de la casa, pero para esas fechas ya no existía la casa. Sin embargo, en la imagen de Anderson se puede distinguir claramente una depresión en el terreno que indica el lugar de la casa (Richard Neitzel Holzapfel, T. Jeffery Cottle y Ted D. Stoddard, Church History in Black and White: George Edward Anderson’s Photographic Mission to Latter-day Saints Historical Sites [Provo, UT: Religious Studies Center, Brigham Young University, 1995], página 83).

[11] Donald W. Parry, Jay A. Parry y Tina M. Peterson, Understanding Isaiah: Prophet, Seer, and Poet (Salt Lake City: Deseret Book, 1982), páginas 170-174; Monte S. Nyman “Great Are the Words of Isaiah” (Salt Lake CityL Bookcraft, 1980), páginas 71-74; y Sidney B. Sperry, The Voice of Israel’s Prophets (Salt Lake City: Deseret Book, 1952), páginas 34-35.

[12] Donald Q. Cannon y Lyndon W. Cook, son los editores de The Far West Record: Minutes of the Church of Jesus Christ of Latter-day Saints, 1830-1844 (Salt Lake City: Deseret Book, 1983), páginas 70-71, 135-141, 145-151; véase también de José Smith History of the Church, 3: 3-8

[13] José Smith, History of the Church, 2:511.

[14] De Oliver Cowdery a Warren Cowdery, el 21 de enero de 1838, Biblioteca Huntington, en San Marino, California. Para información con respecto a la posible infidelidad de Cowdery, así como de sus acusaciones contra José Smith, véase de Robert C. Mouritsen: “The Office of Associate President of the Church of Jesus Christ of Latter-day Saints” (tesis magisterial, Universidad Brigham Young, 1972), páginas 107-111.

[15] Por Cannon y Cook, Far West Record, páginas 162-171 y de José Smith, History of the Church, 3: 16-18. El historiador Kenneth H. Winn contiende que Oliver Cowdery esperaba que con su resistencia ayudaría a mantener la pureza original de la Iglesia. Creyendo que ya no podía comprometer “sus derechos y libertades indiviudales [que habían sido] confirmadas por la cultura republicana” y sintiendo que la Iglesia se estaba haciendo más y más teocrática, Cowdery decidió separarse del mormonismo. (Kenneth H. Winn, “Republican Dissent in the Kingdom of God,” en Exiles in a Land of Liberty [Chapel Hill: University of North Carolina Press, 1989], páginas 106-128).

[16] Por Cannon y Cook, Far West Record, páginas 171-178; y de José Smith History of the Church, 3: 18-20.

[17] Richard Lloyd Anderson, Investigation the Book of Mormon Witnesses (Salt Lake City: Deseret Book, 1989) página 127.

[18] Larry C. Porter, “The oddyssey of William Earl Mclellin: Man of Diversity, 1806-1883,” en The Journals of William E. Mclellin publicado por Jan Shipps y John W. Welch (Provo, UTA: BYU Studies and Brigham Young University; Urbana and Chicago: University of Illinois Press, 1994), páginas 321-323; véase también la nota 178 en la página 368.

[19] Frederick Granger Williams, “Frederick Granger Williams of the First Presidency of the Church,” BYU Studies (primavera 1972), páginas 252-259.

[20] Revelación de José Smith para David W. Patten, 17 de abril de 1838, Scriptory Book, página 32.

[21] Para un relato interpretativo de la muerte de Patten y de la Batalla del Crooked River, véase de Alexander L. Baugh, “The Battle Between Mormon and Missouri Milita at Crooked River,” en Regional Studies in Latter-day Saint Church History: Missouri, editado por Arnold K Garr y Clark V. Johnson (Provo, UT: Department of Church History and Doctrine, Brigham Young University, 1994), páginas 85-103.

[22] Revelación de José Smith para Brigham Young, 17 de abril de 1838, Scriptory Book, página 32.

[23] The Evening and the Morning Star, mayo de 1834, página 160. David Whitmer recordó que Rigdon fue el principal reponsanble del cambio de nombre de “La Iglesia de Cristo” a “La Iglesia de los Santos de los Últimos Días.” (An Addresss to all Believers in Christ [Richhmond, MO; por el Autor, 1887], página 73). Whitmer también dijo que él se opuso a ese nombre porque no contenía el nombre de Cristo (An Address to all Believers in Christ, páginas 62 y 74).

[24] Cannon y Cook, Far West Record, páginas 103-104; también en History of the Church 2:481.

[25] Véase la carta de W. W. Phelps del 7 de julio de 1837, en Latter Day Saints Messenger and Advocate, de julio de 1837, página 529; también History of the Church, 2: 496-497.

[26] José Smith, History of the Church, 2: 521.

[27] Revelación de José Smith, el 26 de abril de 1838, Scriptory Book, página 33, ahora se halla canonizada como Doctrina y Convenios 115: 7-12.

[28] Revelación de José Smith, el 26 de abril de 1838, Scriptory Book, página 34, ahora se halla canonizada como Doctrina y Convenios 115: 17-18.

[29] José Smith, editorial del 4 de mayo de 1838, publicado en Elders’ Journal, en julio de 1838, páginas 33-34. Aunque el editorial no lleva la firma de José Smith, él era el editor del periódico.

[30] Véase el Scriptory Book de José Smith, páginas 42-46. Probablemente José estuvo en el Condado de Daviess después del 5 de junio, pero Robinson no registró las actividades del Profeta en el Scriptory Book desde el 5 de junio hasta el 4 de julio. El Condado de Daviess fue atractivo para los Santos de los Últimos Días debido a las leyes de anticipación relativas a la adquisición de tierras existentes en esas fechas. En Missouri, en los años 1830, al deslindarse nuevas regiones, el gobierno federal puso a disposición del público grandes franjas de terreno. A las personas que que quisieran establecerse en estas nuevas regiones se les permitía llenar una solicitud de anticipación para una franja específica de terreno (hasta 160 acres) y entonces se instalaban en la propiedad sin tener que comprarla. Cuando el gobierno puso a la venta las tierras, por el derecho de su solicitud de anticipación, una persona tendría la oportunidad de comprar la tierra de inmediato. Los líderes mormones estaban muy conscientes de este programa y lo vieron como benéfico para los Santos ya que, al menos al principio, los miembros de la Iglesia que se mudaran a Missouri podrían adquirir propiedades en el Condado de Daviess sin tener que comprarlas. Para una explicación detallada y análisis detallados de los mormones y sus solicitudes de anticipación en el Condado de Daviess, véase de Jeffrey N. Walker, “Mormon Land Rights in Caldwell and Daviess Counties and the Mormon Conflict of 1838," BYU Studies 47, núm. 1 (2008): páginas 4 a 55.

[31] José Smith, Scriptory Book, página 42.

[32] José Smith, Scriptory Book, páginas 43-44.

[33] Los cambios hechos por Orson Pratt a lo contenido en el Scriptory Book no son significativos. Él introduce el versículo diciendo: “El Señor da a Spring Hill el nombre” y luego incluye una ortografía más aceptada de “Adán-Ondi-Ahmán.”

[34] José Smith, Scriptory Book, página 42.

[35] José Smith, Scriptory Book, página 45.

[36] Véanse las “Minutas de la Conferencia” en el Elders’ Journal, agosto de 1838, págs. 60-61.

[37] Owen H. McGee, un no mormón, acompañó a dos mujeres jóvenes mormonas durante la actividad de todo el día y calculó que asistieron algunos cinco mil Santos de los Últimos Días (Joseph H. Mcgee, “History of Daviess County: Incidents and Reminiscences in its Early Settlement, Etc.” North Missourian [Gallatin, Mo] 4 de marzo de 1888). El cálculo de Owen probablemente sea muy alto, pero indica que quizás estuvieron presentes unos cuantos miles y que asistieron aun los no-miembros.

[38] “La Celebración del 4 de julio,” Elders’ Journal, agosto de 1838 página 60; véase también de José Smith, History of the Church, 3: 41-42.

[39] Elijah Averett escribió: “Elisha Averett, mi hermano, Demick Huntington y Cornelius Lot[t] extrajeron de la cantera las rocas para el templo, Elisha por el ser el albañil principal colocó los cimientos ese día” (A History of Elijah Averett, typescript, 1, L. Tom Perry Special Collections, Harold B. Lee Library, Brigham Young University, Provo, Utah; de aquí en adelante se citará como: Perry Special Collections).

[40] Joseph Holbrook, Autobiography of Joseph Holbrook, página 39, Perry Special Collections. Holbrook ayudó a transportar las piedras angulares desde la cantera a la excavación del templo.

[41] “La Celebración del 4 de julio,” página 60. Es posible identificar a algunos de los líderes que participaron en las ceremonias. Según se indicó, la piedra angular del sureste fue dedicada por “Los Presidentes de la Estaca,” o lo que pudo haber sido la Presidencia de Missouri. En la fecha de las actividades del 4 de julio, la presidencia de estaca de Missouri consistía de Thomas B. Marsh, David W. Patten y Brigham Young, los tres miembros más antiguos del Quórum de los Doce. El 6 de abril de 1838, Marsh, Patten y Young reemplazaron a David Whitmer, W. W. Phelps y a John Whitmer como presidencia de la estaca de Missouri (Cannon and Cook, Far West Record, página 158). La piedra angular del noroeste pudo haber sido dedicada por Edward Partridge, el obispo de Missouri. Los “presidentes de los [quórumes] de élderes” y el “presidente del [quóm] de los maestros,” que dedicaron respectivamente las piedras angular del suroeste y del noreste, no pudieron ser identificados plenamente.

[42] Véase el texto mecanografiado de la Autobiografía de Mosiah L. Hancock, páginas 5-8, Perry Special Collections. En su autobiografía Mosíah recuerda que su padre, Levi Hancock, cantó la canción, y que su tío, Solomon Hancock, “le ayudó a papá a cantarla” (Hancock, Autobiography, páginas 5 y 8). Sin embargo, el reporte de la dedicación en el periódico Elders’ Journal publicado en agosto, solamente un mes después del acontecimiento, claramente indica que Solomon cantó un solo. (“Celebration of the 4th of July,” página 60). Mosíah solamente tenía catorce años de edad en ese tiempo y probablemente confundió los hechos.

[43] Sidney Rigdon, Oration Delivered by Mr. S. Rigdon, on the 4th of July, 1838, at Far West, Caldwell County, Missouri (Far West, MO: Impreso en la Oficina del Periódico, 1838), página 12. El documento completo ha sido publicado posteriormente en el artículo de Peter Crawley, “Two Rare Missouri Documents” en BYU Studies 14, núm. 4 (verano 1974); páginas 517-527.

[44] No se sabe si esta fue la frase exacta que se usó en esa ocasión, pero debió haber sido algo similar. En épocas más recientes, al efectuarse el grito, la congregación exclamó: “Hosanna, Hosanna, Hosanna, a Dios y al Cordero,” repetida tres veces, seguida por “Amén, Amén, y Amén, a la vez que ondeaban un pañuelo blanco. No parece que en la fecha de la dedicación de las piedras angulares en Far West los mormones hayan ondeado pañuelos. Para una explicación acerca de la historia del Grito de Hosanna en la Historia de la Iglesia, véase de Jacob W. Olmstead, “From Pentecost to Administration: A Reappraisal of the History of the Hosanna Shout,” Mormon Historical Studies 2, núm. 2 (otoño de 2001): páginas 7-37. Parley P. Pratt menciona brevemente que el Grito de Hosanna se efectuó en la dedicación de la piedra angular del templo en Far West (Autobiography of Parley P. Pratt, publicado por Parley P. Pratt hijo. [Salt Lake City: Deseret Book, 1985], páginas 149-150.).

[45] “La Celebración del 4 de Julio,” página 60; también en History of the Church, 3: 42. Se realizó otra actividad en conjunción con la dedicación del sitio del Templo en Far West, a saber, la instalación de un asta de libertad, o asta bandera, junto a la excavación (Luman A. Shurtliff, Biographical Sketch of the Life of Luman Andros Shurtliff, texto mecanografiado, página 33, Perry Special Collections.

[46] De José Smith, Sidney Rigdon y Hyrum Smith, para William Marks y Newel K. Whitney, 8 de julio de 1838, Joseph Smith Papers, Biblioteca de Historia de la Iglesia.

[47] José Smith, Scriptory Book, páginas 53-54. El manuscrito de este documento fue removido del Scriptory Book y actualmente es parte de la Colección de Revelaciones.

[48] José Smith, Scriptory Book, página 56.

[49] José Smith, Scriptory Book, página 57.

[50] José Smith, Scriptory Book, página 57.

[51] José Smith, History of the Church, 2: 518, 528.

[52] Elders’ Journal, noviembre de 1838, páginas 28-29. El ejemplar del Elders’ Journal de noviembre no fue publicado sino hasta después del regreso de José Smith en diciembre.

[53] Elders’ Journal, julio de 1838, páginas 42-43. En español véase Enseñanzas del Profeta José Smith compilado por Joseph Fielding Smith, (Corporation of the President of the Church of Jesus Christ of Latter-day Saints, 1954), páginas 138-141.

[54] De Lilburn W. Boggs a John B. Clark, 27 de octubre de 1838, en Document Containing the Correspondence, Orders, etc. in Relation to the Disturbances with the Mormons; And the Evidence Given Before the Hon. Austin A. King, Judge of the Fifth Judicial Circuit of the State of Missouri, at the Court-House in Richmond, in a Criminal Court of Inquiry, Begun November 12, 1838, on the Trial of Joseph Smith, Jr., and Others, for High Treason and Other Crimes Against the State (Fayette, MO: Boonslick Democrat, 1841), página 61 (de aquí en adelante citado como Document).

[55] De Lilburn W. Boggs a John B. Clark, 26 de octubre de 1838, en Document, páginas 62-63 Aunque la orden fue firmada por B. M. Lisle, un general adjunto en la milicia estatal, Lisle la escribió por mandato de Boggs.

[56] De Samuel D. Lucas para Lilburn W. Boggs, 5 de noviembre de 1838, en Document, página 70.

[57] Autobiography of Parley P. Pratt, página 160; y de Sidney Rigdon, An Appeal to the American People: Being an Account of the Persecutions of the Church of the Latter Day Saints; an of the Barbarities Inflicted on Them by the Inhabitants of the State of Missouir (Cincinnati: Glesen and Shepard, Sterotypers and Printers, 1840), página 51.

[58] Véase la History of Clay and Platte Conties, Missouri, Written and Compiled From the Most Authentic Official and Private Sources, Including a History of Their Townships, Towns and Villages, Together With a Condensed History of Missouri; a Reliable and Detailed History of Clay and Platte Counties —Their Pioneer Record, Resources, Biographical Sketches of Prominent Citizens; General and Local Statistics of Great Value; Incidents and Reminiscences (St. Louis: National Historical Company, 1885), página 134 nota 1.

[59] Sidney Rigdon, An Appeal to the American People, página 51; Rigdon Petition en Mormon Redress Petitions: Documents of the 1833-1838 Missouri Conflict por Clark S. Johnson, (Provo, UT: Religous Studies Center, Brigham Young University, 1992), páginas 675-676; también en History of the Church, 3:460; y de Parley P. Pratt, History of the Late Persecutions Inflicted by the State of Missouri Upon the Mormons, in which Ten Thousand American Citizens Were Robbed, Plundered, and Driven From the State, and Many Others Imprisoned, Martyred, etc. for Their Religion, and All This by Military Force, by Order of the Executive (Detroit: Dawson and Bates, Printers, 1839), página 40 (de aquí en adelante History of the Late Persecution).

[60] History of Caldwell and Livingston Counties, Missouri, Written and Compiled From the Most Authentic Official and Private Sources, Including a History of Their Townships and Villages, Together With a Condensed History of Missouri; a Reliable and Detailed History of the Caldwell and Livingston Counties — Tehir Pioneer Record, Resources, Biographical Sketches of Prominent Citizens; General and Local Statistics of Great Value; Incidents and Reminiscences (St. Louis National Historical Company, 1886), página 137.

[61] Para declaraciones concernientes a la exención de José Smith para cumplir sus deberes en la milicia estatal, véase la petición de Alanson Ripley, Heber C. Kimball, William Huntington, Joseph B. Noble, y José Smith hijo, en Facts Relative to the Expulsion of the Mormons or Latter Day Saints from the State of Missouri, under the “Exterminating Order” de John P. Greene (Cincinnati: R. P. Brooks, 1839(, página 32; y la petición de Lyman Wight en Missouri Redress Petitions por Johnson página 656; también en History of the Church, 3: 341. Hyrum Smith dijo que toda la Primera Presidencia estaba exenta debido a su condición de ministros, mientras que Sidney Rigdon declaró que estaba exento por haber rebasado la edad (Smith and Rigdon petitions en Mormon Redress Petititons por Johnson, página 632, 634; también en History of the Church, 3: 417, 459).

[62] Peter H. Burnett, An Old California Pioneer by Peter H. Burnett, First Governor of the State, (Oakland, CA: Biobooks, 1946), páginas 37-38.

[63] La importancia de la intervención de Doniphan a favor de los líderes mormones, no puede exagerarse. Si él no hubiera parado a Lucas, José Smith y los otros prisioneros muy seguramente habrían perdido la vida. Un originario de Missouri, Peter H. Burnett, escribió: “De no haber sido por los esfuerzos de Doniphan y de otros de Clay, yo creo que lo más probable que los prisioneros hubieran sido juzgados sumariamente, condenados y ejecutados.” (An Old California Pioneer, página 38).

[64] De Samuel D. Lucas para Lilburn W. Boggs, 2 de noviembre de 1838, en Document página 75; tambié en De Samuel D. Lucas para Lilburn W. Boggs el 5 de noviembre de 1838, en Document, página 71; véase también de Lyman Wight, Journal, en History of the Reorganized Church of Jesus Christ of Latter Day Saints por José Smith III y Heman C. Smith (Independence, MO: Herald House, 1967) 2: 295; y la petición de Wight en Mormon Redress Petitions, página 662 por Johnson; también en History of the Church 3: 447 por José Smith.

[65] Wight, Journal, páginas 295-296; Autobiography of Parley P. Pratt, página 164; y en History of the Church. 3: 201 por José Smith. En su diario, Wight indicó incorrectamente que los prisioneros llegaron a Independence el 3 de noviembre, en tanto que José Smith y Pratt ponen la fecha como el 4 de noviembre. El 4 de noviembre fue domingo (así lo indicó Pratt) y es la fecha correcta. Es la misma fecha en la que José Smith y Parley P. Pratt escribieron cartas a sus esposas, Emma y Mary Ann respectivamente (de Parley P. Pratt para Mary Ann Frost Pratt, 4 de noviembre de 1838, Biblioteca de Historia de la Iglesia; y de José Smith hijo para Emma Smith, 4 de noviembre de 1838, Biblioteca y Archivos de la Comunidad de Cristo, en Independence, Missouri; publicadas tembién en Personal Writings of Joseph Smith, editado por Dean C. Jessee [Salt Lake City: Deseret Book, 2002], página 399).

[66] De José Smith hijo para Emma Smith, 4 de noviembre de 1838, Biblioteca y Archivos de la Comunidad de Cristo; publicada también en Personal Writings of Joseph Smith, página 399.

[67] Tal como se explicó, el mensaje preparado por José Smith y los otros seis prisioneros mormones en el que le agradecían a Lucas, a Wilson y a los otros miembros de la milicia, apareció originalmente en el Boonslick Democrat el 10 de noviembre de 1838, cinco días después de que fue escrito. El artículo fue tomado y publicado posteriormente el 28 de noviembre de 1838 en el Ohio Statesman de Columbus, Ohio. No se encontró ninguna copia del Boonslick Democrat del 5 de noviembre de 1838, por tanto se ha usado aquí la versión del Statesman. La tarjeta fue firmada por cada uno de los siete prisioneros.

[68] Lyman Wight indicó que su cambio de la casa de troncos al Hotel Noland se efectuó el 6 de noviembre (Lyman Wight, Journal, en History of the Reorganized Church of Jesus Christ of Latter Day Saints [Independence, MO: Herald House, 1967] 2: 296. Parley P. Pratt registró: “[Después de nuestra llegada a Independence] se licenció a las tropas. Mientras tanto, fuimos guardados por una pequeña guardia, y se nos trató con cierto grado de humanidad, a la vez que cientos venían a vernos día tras día. Pasamos la mayor parte de nuestro tiempo predicando, hablando y explicando acerca de nuestras prácticas y doctrinas. Se pudo eliminar mucho del prejuicio y los sentimientos del pueblo empezó a estar a nuestro favor. . . . En uno o dos días tuvimos la libertad de caminar por las calles sin guardias. Finalmente fuimos sacados de la casa en la que estabamo prisioneros y nos llevaron a un hotel, en donde cominos en las mesas para el público, y dormíamos en el suelo, con un pedazo de madera como almohada. Ya no teníamos ningún guardia; salíamos y entrábamos como quisiéramos —se nos asignó una persona para que nos vigilara y estuviera al tanto de nuestras deseos— “ (Autobiography of Parley P. Pratt, página 166).

[69] Clark declaró en dos documentos distintos que el número de prisioneros mormones era de cuarenta y seis (de John B. Clark para Lilburn W. Boggs, el 10 y el 29 de noviembre de 1838, en Document, páginas 66 y 90). El número de hombres arrestados por el General Clark que se da en fuentes mormonas oscila entre cincuenta y setenta y cinco. Por ejemplo, véase de José Smith History of the Church, 3: 302; y de Albert Perry Rockwood, Journal, en “The Last Months of Mormonism in Missouri: The Albert Perry Rockwood Journal,” publicado por Dean C. Jessee y David J. Whittaker en BYU Studies 28, núm. 1 (Invierno de 1988): página 27.

[70] De John B. Clark para Lilburn W. Boggs, 10 y 29 de noviembre de 1838, en Document, páginas 66 y 90.

[71] José Smith, History of the Church, 3: 205-206; Autobiography of Parley P. Pratt, página 168; Wight, Journal, páginas 296-298. Pratt dijo que tan pronto como llegaron a Richmond fueron encadenados. Wight dijo que no fueron encadenados sino hasta el día siguiente, 10 de noviembre. Para una localización general de la vieja casa de troncos, véase Sacred Places, vol. 4: Missouri (Salt Lake City: Deseret Book, 2004), página 238, editado por LaMar C. Berret y otros.

[72] Autobiography of Parley P. Pratt, página 179.

[73] De John B. Clark para Lilburn W. Boggs, 10 de noviembre de 1838, en Document, páginas 66-67.

[74] Los once hombres que fueron agregados a los cincuenta y tres acusados originales fueron: Lemuel Bent, Jonathan Dunham, King Follett, Clark Hallett, Joseph Hunter, Joel S. Miles, George W. Morris,, Morris Phelps, Thomas Rich, James Henry Rollins y William Whitman. Se obtuvieron los nombres al comparar la lista de los cincuenta y tres acusados originales que estaban en custodia al principio de la audiencia, con la lista de los acusados citados en la decisión final del Juez King (Document, páginas 93, y 149-151).

[75] Document, página 97; y en History of the Church, 3: 209, 212 por José Smith. Para un examen de la audiencia en Richmond, véase “‘High Treason and Murder’: The Examination of Mormon Prisoners at Richmond, Missouri, in November of 1838" de Stephen C. LeSueur en BYU Studies 26 núm 2 (Primavera de 1986): páginas 3-30; y de Michael Marquardt, “Judge Austin A. King’s Preliminary Hearing: Joseph Smith and the Mormons on Trial,” en John Whitmer Historical Association Journal 24 (2004): páginas 41-55. La audiencia también es comentada en términos generales por Susan Easton Black en “The Evils of Rumor: Richmond, Missouri, 1836-1838,” en Regional Studies in Latter-day Saint Church History: Missouri, páginas 125-130.

[76] De José Smith para Emma Hale Smith, Biblioteca y Archivos de la Comunidad de Cristo, fue publicada también en los Personal Writings of Joseph Smith, página 199.

[77] Autobiography of Parley P. Pratt, páginas 179-180. En una carta de marzo de 1839 dirigida a la Iglesia en Quincy, Illinois, José Smith pudo haber aludido al evento de su reprimenda a los guardias cuando escribió: “Y aunque su influencia te lance en dificultades y tras rejas y muros, se te estimará con honor; y de aquí a poco tu voz será más terrible entre tus enemigos que el león feroz, a causa de tu rectitud, y tu Dios te amparará para siempre jamás.” (De José Smith hijo, para la Iglesia en Quincy, 20 de marzo de 1839, Biblioteca de Historia de la Iglesia; publicada también en Personal Writings of Joseph Smith, página 441). El pasaje ha sido canonizado como Doctrina y Convenios 122: 4.

[78] Document, página 150. Para la fecha en que debía empezar el juicio en Daviess la mayoría de los acusados habían salido del estado, por tanto no comparecieron y finalmente el caso fue desestimado.

[79] Document, página 150; José Smith, History of the Church, 3: 212. José y Hyrum Smith, McRae, Baldwin y Wight fueron acusados del crimen de traición en el Condado Daviess, en tanto que Rigdon fue acusado por traición en Caldwell.

[80] Lyman Omer Littlefield, Reminiscences of Latter-day Saints (Logan, UT: Utah Journal, 1888), páginas 80-81.

[81] Véase de Dean C. Reese, “Walls, Grates and Screeking Iron Doors’: The Prison Experience of Mormon Leaders in Missouri, 1838-1839.” en New Views in Mormon History: A Collection of Essays in Honor Leonard J. Arrington editado por Davis Button y Maureen Ursenbach Beecher (Salt Lake City: University of Utah Press, 1987), página 25.

[82] Véase de Richard S. Van Wagoner Sidney Rigdon: A Portrait of Religous Excess (Salt Lake City: Signature Books, 1994) páginas 254-255.

[83] De José Smith para Emma Smith, 1 de diciembre de 1838, Joseph Smith Papers, Biblioteca de Historia de la Iglesia.

[84] Véase de Joseph Smith III y Heman C. Smith, History of the Reorganized Church of Jesus Christ of Latter Day Saints (Independence, MO: Herald House, 1967), 2: 309, 315.

[85] Véase José Smith, “The Memoirs of President Joseph Smith (1832-1914),’ Saints’ Herald (6 de noviembre de 1934, páginas 1414-1415. Lyman Wight recordó ver a José “poniendo las manos en la cabeza de un niño [Joseph III] y lo oyó exclamar en voz alta ‘tu serás mi sucesor cuando yo parta” (De Lyman Wight para el Editor del Northern Islander, julio de 1855: del libro de cartas de Lyman Wight en la Biblioteca-Archivos de la Comunidad de Cristo; según se citó por Roger Launius en Joseph Smith III: Pragmatic Patriarch [Urbana y Chicago: University of Illinois Press, 1988], página 10).

[86] De José Smith a la Iglesia de los Santos de los Últimos Días en el Condado de Caldwell, el 16 de diciembre de 1838, Scriptory Book, páginas 101-108.

[87] Autobiography of Parley P. Pratt, página 164.