Antes de Nueva York

POSTED BY: holzapfel

09/15/09


La revista National Geographic de este més presenta un artículo fascinante escrito por Peter Miller (“Antes de Nueva York: Redescubriendo la Tierra Virgen de 1609,” págs. 122-137). El artículo abre una ventana al pasado; cuando los primeros colonizadores europeos empezaron a explorar y poblar la isla de Manhattan. Robert Clark presenta unas fotografías impresionantes, y Markley Boyer y Philip Staub agregan unas ilustraciones importantes para recrear el paisaje natural de Manhattan antes de que cambiara para siempre. Ciertamente los pueblos nativos dejaron sus huellas en la tierra al interactuar con la flora y la fauna, pero los colonos europeos impactaron la tierra de maneras profundas.

Para mi próxima visita a la Gran Manzana, voy a poner este artículo en mi mochila para poder sacarlo mientras camino por la ciudad a fin de ver mas allá del concreto y el asfalto, hacia un mundo que alguna vez existió en ese mismo punto geográfico. Voy a imaginarme a Nueva York como era antes de que Henry Hudson llegara en 1609 , para buscar indicios de ese tiempo y lugar.

La colonización de gran parte del Estado de Nueva York fue una época fundamental en la historia de los Estados Unidos; pues fue testigo de la formación de una nueva nación (1776-1786), de los resurgimientos religiosos conocidos como El Segundo Gran Despertar (1816-1826), y de la restauración de la Iglesia de Jesucristo (1820-1830).

LA ARBOLEDA SAGRADA

El fin de semana pasado invité a un pequeño grupo de BYU, a visitar el estado de Nueva York para revivir un punto específico en la historia de la Iglesia: la mañana de la primavera de 1820 cuando José Smith vio al Padre y al Hijo en la Arboleda Sagrada. En compañia de Kent P. Jackson, el decano asociado de Educación Religiosa, y de Brent Nordgren, el gerente de producción del Centro de Estudios Religiosos, invitamos a Larry C. Porter, profesor emérito de la Historia de la Iglesia; a Donald L.. Enders, el conservador principal de los sitios históricos ; y a Robert F. Parrot, el gerente de la Arboleda Sagrada, a que comentáramos la historia y el significado de la Arboleda Sagrada. Durante nuestro viaje de dos días, nos imaginamos esa importante mañana cuando José Smith caminó desde la casa de troncos de su familia hacia un lugar en los bosques cercanos para orar. A diferencia de la ciudad de Nueva York, la Arboleda Sagrada se encuentra más cerca a las condiciones en que estaba cuando José Smith se arrodilló a orar. El relato de los esfuerzos para conservar la arboleda se darán a conocer en un artículo del Educador Religioso en base a las entrevistas efectuadas este fin de semana pasado.

Aunque se desconoce el sitio exacto donde José se arrodilló a orar, los bosques cercanos a la casa de los Smith nos recuerdan ese acontecimiento y nos permiten conectarnos al pasado. Los visitantes a la arboleda, caminan por donde el joven José trabajó y oró. Tales exploraciones nos ayudan a colocar los diarios, las cartas, y las historias del pasado en un contexto del mundo real, permitiéndonos apreciar el relato de manera mas completa.

La foto de la Arboleda Sagrada fue tomada por Brent Nordgren


¡Oh! ¡Diez años!

POSTED BY: holzapfel

03/20/09


Estamos ahora en nuestro décimo año de publicar El Educador Religioso (TRE, por sus siglas en inglés). Cuando Robert L. Millet (en aquel entonces Decano de Educación Religiosa en BYU) me pidió que dirigiera esta nueva empresa, me obligó a pensar en el hueco que TRE podría llenar. A lo largo de los años, comprendí que sería importante reclutar autores específicos para que prepararan contribuciones literarias que realzaran las entregas regulares.

El año pasado, al acercarnos a nuestro décimo año de publicación, decidí que sería bueno identificar algunos de los mejores artículos en el TRE y volver a publicarlos en un volumen rústico. Primero, serviría para presentar el TRE a un público nuevo y segundo, permitiría que los artículos más solicitados pudieran leerse sin que la gente tuviera que pagar mucho dinero para adquirir números atrasados del TRE que ya están agotados.

Al final, opté por dos volúmenes distintos, el primero (Enseñaos el uno al otro palabras de sabiduría: Selecciones del Educador Religioso; publicado en febrero de 2009) que se centra en artículos de devocionales y enseñanza y, el segundo, (Tanto por el estudio como por la fe: Selecciones del Educador Religioso; publicado en marzo de 2009), siendo su contenido doctrinal, histórico y de las escrituras.

Este segundo volumen salió a la venta esta semana pasada. Tal y como es mi costumbre, le di un ojeada y cuando acabé una hora después, dije en voz alta, “¡Oh! éste es un gran volumen!”. Me quedé sorprendido por la calidad así como por la cantidad de artículos excelentes que habían aparecido en el TRE durante estos años. Algunos de ellos se han convertido en clásicos, y otros serán destacados en esta nueva publicación.

Los élders David A. Bednar, D. Todd Christofferson, Jay E. Jensen, y Neil A. Maxwell nos h n dado algunas cosas para considerer. Mis colegas Richard E. Bennett, Paul Y. Hoskisson, Kent P. Jackson, Frank F. Judd Jr., Joseph Fielding McConkie, Robert L. Millet, Kerry Muhlestein, Paul H. Peterson, Dana M. Pike, David R. Seely y Thomas A. Wayment nos han dado temas en que pensar, los que ciertamente ampliarán nuestro entendimiento de las cosas de Dios.

Yo voy a usar algunos de estos artículos en mis clases. Por ejemplo, Kent P. Jackson, Frank E. Judd Jr. y David R. Seely nos han proporcionado un maravilloso recurso que todos los que leen la Biblia del “Rey Santiago” (KJV, versión inglesa), van a querer leer: “Capítulos, Versículos, Puntuación, Ortografía y Cursivas en la versión del rey Santiago” (203-230). Ésta podría ser una de las ayudas más importantes que cualquiera de los estudiosos de la KJV pudieran leer para ayudarles a entender la palabra impresa. El entrar en un dialogo con estos autores consecuentemente puede ayudarnos a apreciar las Escrituras y la Restauración en formas nuevas y, más importante, inspirarnos a ser mejores discípulos.