¿Un Millón de Palabras?

POSTED BY: holzapfel

06/17/09


Según la cadena de televisión CNN, el idioma inglés añadió este pasado miércoles su palabra número un millón. Los académicos argumentan que no es posible contar el número de nuevas palabras y que esos anuncios son más propagandísticos que sustanciales. No obstante, todos están de acuerdo en que el idioma inglés contiene más palabras que cualquier otro idioma del planeta y crece rápidamente cada año. Por ejemplo, se calcula que el chino consta de unas 450.000 palabras – un distante segundo lugar después del inglés, aun con un recuento conservador de éste. El diccionario Oxford de la lengua inglesa contiene unas 600.000 entradas.

En la actualidad hablan inglés unos 2.000 millones de personas. Se traducen más documentos, artículos y libros al inglés que a cualquier otro idioma. Un ejemplo: sólo existen como una docena de traducciones de las obras de Homero al francés, mientras que hay varios cientos al inglés. El inglés sigue siendo el idioma de los negocios y de la Internet.
Una razón por la que el inglés es tan dominante es que acepta nuevas palabras. Mientras que muchos puristas tratan de poner muros alrededor de sus idiomas, el inglés adopta y adapta palabras de todo el mundo.

Otra razón de su dominancia es la influencia de la Biblia inglesa, que traza muchas de sus palabras y frases al traductor William Tyndale. David Daniel, profesor emérito de inglés, de la Universidad de Londres, y miembro honorario de los colegios Hertford y St. Catherine, en Oxford, comenta: “Cuando Tyndale [1494-1536] comenzó a escribir, el idioma inglés era poca cosa, hablado sólo por unos pocos en una isla del continente, un idioma desconocido en Europa” (The Bible in English [New Haven: Yale, 2003], 248).

La traducción de Tyndale acuñó palabras y frases nuevas que aún resuenan con emoción. Su dominio del inglés y de los antiguos idiomas bíblicos hebreo y griego era sobresaliente, y su “regalo a la lengua inglesa es inconmensurable” (158). Los traductores de la Biblia [en inglés] del Rey Santiago “adoptaron su estilo, así como sus palabras, para una gran parte de su versión” (158).

Entre las varias palabras o frases que él aportó, se incluyen: “atonement” [expiación], “Passover” [Pascua], “Let there be light” [Haya luz], “I am the good shepherd” [Yo soy el buen pastor] y “Give us this day our daily bread” [El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy] (Mateo 6:11). Daniel indica la intemporalidad de está última traducción: “La sencillez de esas siete palabras, en el vocabulario y la sintaxis sajones, igualando al original griego koiné (común), ha continuado desde 1526 en casi todas las traducciones de la Biblia en inglés, que en el siglo XX realizaron revisones, con sólo la sustitución ocasional del vocablo ‘today’ [hoy] por ‘this day’ [este día]” (133).

Haya o no haya sido el miércoles pasado un día especial para la lengua inglesa, tal anuncio dirige nuestra atención hacia este idioma tan fuerte y resistente que se extiende hasta el último rincón del planeta.


Una Voz de Amonestación

POSTED BY: holzapfel

02/28/09


El mormonismo comenzó con un libro, el Libro de Mormón (publicado en marzo de 1830). En la siguiente década se escribieron y publicaron muchos libros, tanto por miembros como o miembros, para explicar, comprender o atacar la nueva fe. Uno de los primeros conversos al mormonismo fue Parley Parker Pratt (1807-1857). Él leyó el Libro de Mormón y después de unos días deseó bautizarse. Esto inició una larga trayectoria con los Santos que acabó trágicamente en Arkansas, cuando Pratt fue asesinado. Durante la época entre su bautismo y su muerte, viajó extensamente como misionero en los Estados Unidos, Canadá y Las Islas Británicas. Además de predicar el Evangelio, Pratt escribió importantes folletos misionales. Uno de sus libros, “Una voz de amonestación e instrucción a todas las personas, que contiene una declaración de la fe y doctrina de La Iglesia de los Santos de los Últimos Días, comúnmente llamados los mormones“, muchos historiadores creen que es el libro más importante del mormonismo del siglo XIX, con excepción de las escrituras.

Aunque “Una voz de amonestación” no fue el primer libro en explicar las creencias de los Santos, sí fue el primero en comparar y contrastar las creencias mormonas con el cristianismo convencional. En los siguientes 50 años, se publicaron unas 30 ediciones en inglés. Además, durante ese período, el libro también se publicó en varios idiomas, incluyendo los siguientes: alemán, danés, español, francés, holandés y sueco. Para muchos investigadores y primeros conversos, “Una voz de amonestación” fue el primer Libro que leyeron.

En el año 2004, la editorial neoyorquina Barnes & Noble estableció una nueva serie de libros en edición rústica: “La biblioteca Barnes & Noble de Lecturas Esenciales“. Su página Web indica que la serie se había realizado “para proporcionar acceso a libros de valor literario, académico e histórico (obras de escritores conocidos, así como de los ya olvidados). Seleccionados y presentados por eruditos y especialistas con un profundo conocimiento de las obras que tratan, estos tomos presentan textos completos con un tipo de letra fácil de leer, dándole la bienvenida a una nueva generación, a libros del pasado importantes e influyentes”. Con más de 250 títulos, la serie incluye: Juicio y Muerte de Sócrates, Memorias Personales de Ulises S. Grant, La Ciudad de Dios de San Agustín y Democracia en América de Alexis de Tocqueville.

A finales de 2008 Barnes & Noble publicó una nueva edición de Una Voz de Amonestación de Pratt. Mi colega de BYU, Kent P. Jackson, preparó una introducción seria para este nuevo tomo basado en la edición de 1854 del libro (la última de Pratt antes de ser asesinado). Al leer las 137 páginas de este tomo bien diseñado, nos recuerda la pasión y el entusiasmo que existía durante la primera época de la Restauración. Pratt es un buen escritor. Es claro y directo. Su prosa canta, y sus argumentos suenan potentes y claros. El libro bien merece ser leído, especialmente por alguien interesado en escuchar una conversación acerca de este período crítico de la historia de la Iglesia. ¡Felicitaciones a Kent Jackson y a Barnes & Noble!